Conecta con nosotros

Juan Antonio Peón

No nos podemos permitir seguir así

Publicado

el

Juan Antonio Peón - Artículo sobre El Vehículo eléctrico

La semana pasada nos levantamos con una noticia que no pudo dejar a nadie indiferente, varias comercializadoras habían realizado un fraude millonario al sistema que acabaremos pagando entre todos. Estos fraudes, que se estima rondan los 200 millones de euros, cantidad que pagaremos entre todos los usuarios del sistema eléctrico, se descubrieron hace casi 3 años, pero no han tenido sanciones hasta hace unas semanas, y parece ser que es solo la punta del iceberg. Ahora se ha sancionado con multas, cuando menos irrisorias, comparado con lo que han podido defraudar, y la inhabilitación de las empresas comercializadoras que han cometido el fraude.

Como decía, las multas o sanciones no son adecuadas o proporcionadas al daño realizado, algunos ejemplos de sanciones que hay en el sistema eléctrico son:

  • A las empresas comercializadoras y distribuidoras cuando reciben una infracción grave se multa con entre 1.000 y 4.000 euros
  • El escape de partículas radioactivas, un hecho muy grave, de la central de Ascó en 2007-2008, fue sancionado con hasta 15,4 millones de euros (una de las más altas hasta ahora en España)
  • Si un usuario incumple la normativa fijada en el Real Decreto de Autoconsumo aprobado el 9 de Octubre de 2015, de forma grave puede llegar a tener que pagar hasta 60 millones de euros.

Siempre se ha presumido de que nuestro sistema eléctrico era de los que más garantías ofrecía a todos los actores, y tras las incontables modificaciones que ha sufrido, vemos que sigue sin ser suficiente y que se ha centrado más en reformas económicas para solventar al llamado déficit de tarifa que en proporcionar unas reglas de juego que garanticen el abastecimiento eléctrico al menor coste posible. Mientras, otros sistemas eléctricos europeos aportan garantías para el consumidor, como ejemplo el alemán, y al mismo tiempo permiten intervenciones más rápidas cuando se detectan este tipo de fraudes.

Cuando se modificó la Ley del Sector Eléctrico en 2013 (Ley 24/2013) el Gobierno realizó la reforma del sector eléctrico con la intención de reducir el déficit de tarifa y se olvidó de evitar estos pufos, o quizás no supo, pero mientras imputaba la generación del déficit en su mayor parte a las primas a las energías renovables, aunque la Unión Europea lo negara en el documento que acompaña a la Recomendación del Consejo relativa al programa nacional de reforma, fechado el 20 de mayo de 2012, lectura muy recomendable, en concreto las páginas 25 y 26, de las que dejo un breve extracto.

extracto del informe de la UE sobre deficit tarifa

Volviendo a lo que decía, se tomaron una serie de medidas para cambiar el sistema eléctrico, y en concreto la financiación del mismo, y garantizar que no volviera a generarse déficit, un déficit que se calcula que asciende a unos 27.000 millones de euros a finales de 2015. Todas estas medidas se encaminaron, de forma resumida, a subir impuestos a la generación y reducir las primas a las renovables, y en ese momento se pasó la ocasión para establecer un sistema más seguro, con intervenciones más rápidas para atajar posibles fraudes como el que vimos la semana pasada, que a la postre, también es dinero que se imputa al sistema y acabaremos pagando todos.

Lo he dicho muchas veces, y la situación política en la que nos encontramos no ayuda, teniendo que repetir las elecciones generales de nuevo, y con una desidia por parte de los partidos políticos a tenor de las propuestas que llevaban para las elecciones anteriores. Necesitamos un modelo energético como país y como sociedad, que sea estable y sostenible a medio y largo plazo, que evite los problemas que presenta el actual modelo de un bien tan necesario como es la energía eléctrica en un país desarrollado.