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Juan Antonio Peón, Director Técnico de Instaladores 2.0

Llevamos toda la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 escuchando miles de datos, cifras y números, pacientes, contagiados, fallecidos por desgracia, etc. Las decisiones del Gobierno están enfocadas bajo el prisma de los números de todo tipo, comentarios en redes sociales, números de trabajadores en desempleo, ERTE’s, cierres de empresas, caída del PIB (que el Banco de España estima puede ser entre un mínimo del 6 % y un escalofriante máximo del 13 %).

Entre todo este maremagnum de números las pymes se alzan como un número importante, muy importante, pero que por sí sólo no puede alcanzar a sonar lo suficiente en los oídos del Gobierno, de cara a pensar más en ellas y tomar más medidas para evitar que las situaciones que están viviendo sean una losa imposible de levantar, que las aboque al cierre definitivo.

Curiosamente, para oír a las empresas el Gobierno tiende a reunirse con la CEOE y Cepyme, quizá porque es más sencillo reunirse con dos personas que con todos los dueños de empresas. Este sistema que se conoce como Diálogo Social, este modelo que predomina en todos los países avanzados del mundo resulta más simplificado y facilita desatascar las negociaciones.

Para que éste sistema sea un éxito, todos los empresarios debemos apoyar a nuestras asociaciones y representantes, es evidente que miles de asociaciones patronales no van a poder ponerse de acuerdo a la hora de reivindicar todos los puntos que los empresarios necesitamos, y tendrán que sacrificar algunas de las demandas para que pueda haber un consenso claro y sencillo de transmitir a los miembros del Gobierno.

Son tiempos difíciles para todos, unos más y otros menos nos hemos visto golpeados por una crisis que aunque ahora pueda dejar entrever el tamaño que alcanza todavía no es fácil vislumbrar sus consecuencias a medio y largo plazo. Seguramente serán duras para el sector, por ello más que nunca es necesaria la unión de todos los que participamos de éste sector y crear un frente unido sin aristas ni desuniones, que permita amplificar el mensaje al Gobierno para que escuche nuestras demandas.