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Juan Antonio Peón, Director Técnico de Instaladores 2.0

En lo que llevamos de año varias comercializadoras eléctricas han cerrado debido al alto precio del mercado eléctrico y los bajos márgenes con los que operan este tipo de empresas. Este dato sale de una conversación en petit comité con una de las personas que más saben de energía y de mercados energéticos en este país, Ramón López, gerente de ASE (Asesores Energéticos SL) durante el pasado Connect Congress 2018 en Vitoria.

Las cifras que arroja la CNMC no son las más actualizadas, pero tampoco las más halagüeñas para un sector que depende demasiado de la legislación y de los grandes productores, quienes a su vez controlan todas las áreas del negocio -generación, distribución y comercialización- si a todo eso se le suma que nos movemos en un mercado con carácter marginalista, la combinación es muy negativa para el cliente final, pues deberá pagar el precio que marquen unas pocas empresas que ostentan el 85-90% de la generación y el 90% del mercado de comercialización en baja tensión. Acorde a lo que indica la página web del Organismo Regulador, entre 2017 y mediados de 2018 han cerrado 34 comercializadoras, una cifra que probablemente sea mayor ya que la espectacular subida del pool que ha tenido lugar en los pasados meses de verano y primeros de octubre hasta la entrada en vigor del Real Decreto-Ley 15/2018.

Difícil camino les queda a las comercializadoras de mercado libre cuando la sartén la tienen por el mango dos, quizás tres, grandes grupos energéticos que controlan toda la cadena de valor del sector y que de una forma sencilla pueden llegar a un acuerdo que provoque una caída de ingresos para las comercializadoras, ya que ellos seguirán ganando dinero en alguna de las otras actividades. La dependencia del mercado eléctrico de las decisiones políticas arbitrarias y dependientes del Gobierno que ostente el poder nos ha llevado a una situación en la que un simple resfriado del mercado provoca una neumonía en las comercializadoras.

Al final, el espejismo de la liberalización del mercado es el que nos han dejado ver los que tienen la sartén por el mango. Esperemos que no les dé por hacer más movimientos con la sartén.