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Juan Antonio Peón, Director Técnico de Instaladores 2.0

La semana pasada Facua presentó un estudio en el que revelaba que la factura de la luz ha subido un 78% en los últimos 15 años. Podemos coincidir más o menos con los detalles del estudio, de hecho yo personalmente opino que han dejado de lado varias variables importantes, como por ejemplo la influencia del IPC en el poder adquisitivo. Como todos sabemos, no podíamos comprar lo mismo con 50 euros en 2003 que a finales de 2018. Un ejemplo sencillo consiste en utilizar uno de los valores del informe como es el gasto de una familia en la factura de la luz en 2003, que según Facua fue de 521,64 euros. Si actualizamos esa cantidad a 2018, podemos ver que la variación ha sido del 31% según el Instituto Nacional de Estadística, que ofrece una calculadora para actualizar los importes.

Esto nos arroja una cifra actualizada a 2018 de 682,51 €. Se puede repetir el cálculo de renta actualizada aquí. Si realizamos el cálculo con relación a esta nueva cifra actualizada a 2018 obtenemos un crecimiento del 35,7%, muy inferior al calculado por la asociación pero relevante.

Se han justificado para mantener el sistema

Todas las alzas y modificaciones del sistema se han justificado siempre como necesarias para que el mismo sistema pueda mantenerse en vigor, da igual de qué signo político haya sido el Gobierno que ha formulado esos cambios, todos han explicado esos cambios en la necesidad de mantenerlo, pero no para solucionarlo.

Lo que ningún Gobierno ha hecho ha sido plantear una solución holística, en lugar de seguir parcheando el sistema, creando un sistema complejo e incomprensible para la gran mayoría de los ciudadanos.

El sistema energético es demasiado complejo y muchas de las posibles soluciones de barra no son las mejores. Se trata de un tema tan importante a todos los niveles para un país desarrollado que se hace necesario elaborar y poner en marcha un cambio que sea dirigido por expertos en la materia y no por políticos que dicten la política energética en función de cómo les vaya en las encuestas y en las diferentes tendencias que perciban en el electorado.