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Juan Antonio Peón, Director Técnico de Instaladores 2.0

En el último número de la revista que editamos publiqué una opinión en la que me alegraba del caso de César Vea y el acuerdo al que había llegado con el PSOE, representada por su presidenta, Cristina Narbona, y representantes del Gobierno, en concreto por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán. Parece ser que dicho acuerdo no se ha materializado y la situación sigue siendo la misma para las personas que como César, se encuentran en esta situación.

El caso de César Vea es como el de otros 62.000 españoles que llegaron a confiar en los mensajes que trasladaba el Gobierno en su época y que, sin embargo, acabaron con los recortes del año 2011 y 2012, arrastrando a esas 62.000 familias a la ruina. Algunos casos cercanos me han hecho ver la desesperación extrema, incluso de quien llega a pensar en el suicidio, o lo que es peor, acaba cometiéndolo.

Quiero utilizar esta tribuna para pediros a vosotros, lectores, que si conocéis algún otro caso más, nos los hagáis saber y nos ayudéis a darle visibilidad para hacer patente lo injusto de la situación, según la cual mientras los poderosos fondos internacionales tienen la opción de litigar, nuestros conciudadanos no pueden llegar a instancias superiores. Y aprovecho también para transcribir aquí la opinión que ya publiqué, como antes decía, para quienes no hayáis tenido ocasión de leerla en nuestra última edición impresa.

 

Hace unos días estaba leyendo en la prensa internacional como otro fondo de inversión, en este caso británico, había llevado el Reino de España ante el Tribunal del CIADI y había conseguido que le dieran la razón en un pleito contra los recortes a las renovables que tuvieron lugar hace varios años por los últimos gobiernos.

Poco antes leí cómo el actor César Vea, al que entrevistamos hace un par de años, iniciaba una huelga de hambre por haber perdido todo su patrimonio a consecuencia de los mismos recortes de las renovables. César, al ser español, no pudo conseguir que un tribunal internacional revisara de forma independiente su inversión y el recorte sobre ella, contraviniendo todo lo pactado y firmado, puesto que la legislación impide que pueda acceder a los mismos tribunales que los inversores extranjeros.

Finalmente, tras la presión mediática y, quizás, también por la situación de interinidad del Gobierno, César consiguió una reunión con el Secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y con la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, para tratar una solución a su deuda que había alcanzado la escalofriante cifra de 1 millón de euros.

Es una solución, de la que me alegro si finalmente se concreta, de los más de 60.000 casos que hay de ciudadanos arruinados, y conozco varios de ellos personalmente en los que las situaciones personales son inimaginables. Sinceramente me alegro porque César encuentre una solución pronto, pero me quedo con la pena personal de que el sol, como la solución, no es para todos.