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Juan Antonio Peón, Director Técnico de Instaladores 2.0

Por fin la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia ha dado el paso definitivo para ayudar a diferenciar las comercializadoras de mercado libre de los grandes grupos y sus comercializadoras de mercado regulado. Es algo tarde porque han pasado más de 9 años –el año 2009- desde que se obligó a separar las compañías de distribución y comercialización y la liberalización del mercado llegó a casi todos los consumidores. Todo ello para que el Gobierno o el órgano independiente tomaran, como han hecho ahora, una decisión de tan gran calado para clarificar el mercado.

La liberalización del mercado eléctrico nunca ha tenido como idea principal promover la libre fijación de precios entre partes, más bien todos los pasos dados desde sus orígenes han llevado a pensar justo lo contrario. Las ofertas de mercado libre son demasiado parecidas y en ningún caso hay competencia real que desemboque en una bajada de precios, se sigue estableciendo el precio regulado como el menor del mercado. Y los precios siguen creciendo en general.

El año pasado se nos justificaba la subida del precio de mercado por la baja pluviosidad, pero en 2018 las lluvias han predominado en la primera parte del año, junto con una sobreabundancia de viento. Sin embargo las concesiones de saltos hidráulicos están en manos de empresas privadas, la mitad de ellos controlados por Iberdrola por ejemplo, y son estas mismas empresas privadas más allá de factores técnicos o de mantenimiento las que deciden cuándo se turbina o cuándo no, en función de su propia conveniencia para obtener el máximo beneficio cuando el mercado está en su precio más alto, aprovechando los reducidos costes de operación de las centrales hidráulicas y a un mercado eléctrico marginalista.

Como dice el dicho, más vale tarde que nunca, así que esperemos que el daño creado al mercado no sea irreversible y que con estas medidas se facilite a los consumidores la elección de proveedor y a los instaladores que se dedican al asesoramiento energético se les distinga el esfuerzo y éste se valore más y mejor.