SHARE
Juan Antonio Peón, Director Técnico de Instaladores 2.0

Ya el año pasado el Ministro de Energía, Álvaro Nadal, culpaba a la falta de lluvia y viento la escalada de precios del mercado eléctrico y por tanto el traslado de los mismos a los consumidores. Pues bien, tras salir todos los días en el telediario y achacar a la falta de lluvia el precio excesivo durante 2017, nos encontramos en 2018 con uno de los años de mayor pluviosidad de la historia reciente y, sorprendentemente, el precio del mercado sigue creciendo, alcanzando cotas que rompen con el mantra del precio bajo cuando llueve y hay viento, eso mismo que sobra en 2018.

Hay varias explicaciones razonables para esta situación, hay paradas tres centrales nucleares, dos de ellas por planificación y la tercera por un imprevisto. Recordemos que en España tenemos 7 centrales nucleares, el hecho de que 3 de ellas no estén en uso supone que está detenido casi la mitad del parque nuclear, en manos  de Iberdrola y Endesa. Si a esto le sumamos que estas mismas empresas controlan la gran mayoría de saltos hidraúlicos que permiten generar cuando es necesario, y que la decisión de ofertar en el mercado de la hidraúlica es una decisión propia, nos encontramos con una reducción importante en la oferta al mercado, lo que está haciendo que el mercado mayorista marque precios superiores, y entren a producir centrales de carbón con precios marginales mucho mayores.

La CNMC no dice nada, tampoco sorprende, hace unos meses le quitó la capacidad para fijar los peajes eléctricos, en contra de la exigencia de Bruselas de dejar en manos de organismos independientes dicha facultad, y hace unos días ha perdido la posibilidad de establecer los peajes correspondientes al gas (Real Decreto 335/2018 de 25 de mayo), así que estarán temerosos de convertirse en un organismo sin valor ni capacidad.

Igual que no podemos encomendarnos a la Virgen de la Cueva para pedir que llueva y baje el precio del mercado eléctrico, no podemos confiar en un Ministro que ha demostrado su incapacidad para crear un mercado estable y justo para todos los actores, pues sigue favoreciendo la existencia de un oligopolio que impide las ventajas de un mercado libre para la sociedad, y mientras tanto seguimos con dificultades al autoconsumo y la generación por energías renovables.

Me veo como cuando éramos niños y cantábamos “que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva…” para conseguir pagar un precio justo por la energía eléctrica