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El recibo se encarece un 3,5% en noviembre y acumula seis puntos de subida en 2015

La factura eléctrica promedio, esto es con una potencia contratada de 4,4 kilovatios y un consumo anual de 3.500 kilovatios hora, ha subido hasta casi los 64 euros, lo que supone más de un 7% más que en abril y un 5% más que en mayo de 2017 en el recibo de la luz de los consumidores. Este fuerte repunte está causado por la subida de precios en el pool o mercado eléctrico mayorista, en el que se marca el precio del día siguiente, que en mayo fue de casi 55 euros, un 18% más que el mayo del año pasado y un 29% más que abril de este ejercicio. Se trata del mes de mayo más caro en una década y a sólo 1,36 euros del máximo histórico, que fue también un mes de mayo, en este caso de 2008.

Esta subida viene motivada por el elevado precio de los combustibles y de los derechos de emisión de CO2, combinados también con un descenso en la producción de energía eólica y con el parón de tres centrales nucleares simultáneamente, tecnologías de generación que suelen servir para contener los precios. En 2008 había casi una tercera parte de eólica menos instalada, un precio del petróleo que casi doblaba el actual y también menos potencia en energía solar, lo que hacía justificable un precio tan elevado, que ahora casi se ha igualado.