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Juan Antonio Peón - Artículo sobre El Vehículo eléctrico

En la pasada Mesa de Debate que organizó Instaladores 2.0 el 4 de noviembre de este año, nos encontramos con un tema que puede parecer menos importante de lo que realmente es, y fue la necesidad de crear y sostener unas asociaciones fuertes y con gran capacidad representativa.

En general es fácil decir que hay que asociarse, pero hay que ponerse en el pellejo de pymes y de autónomos que llegan difícilmente a final de mes para pedirles que paguen una cuota, en algunos casos mensual, en otros trimestral o anual. Pero más allá del pago de esas cuotas, las asociaciones cumplen una doble misión, por un lado prestan servicios indispensables para las empresas, que por lo general compensan el coste de la cuota de sobra, y por otro lado, se potencia la labor de lobby y representación.

Es esta parte de las asociaciones la que hay que potenciar para conseguir desarrollar unos marcos regulatorios que sean favorables a los intereses generales de las empresas y de la Sociedad. Y no hay que engañarse, los lobbies suelen realizar labores a medio y largo plazo, difícilmente se consiguen resultados a corto plazo, por lo que la labor que realizan no se suele entender directamente, pero no dejan de estar trabajando para conseguir los objetivos que se esperan para el sector.

Antes de que nadie se pregunte, o me pregunte, que cómo saben las asociaciones lo que es mejor para el sector, esa es una de las labores de las asociaciones que no se aprecia a simple vista, pero que están constantemente realizando, pulsando a las empresas asociadas con cuestionarios, que permiten obtener datos para ver qué temas son los más importantes para las mismas. Y a la vez, también tratan de defender ese bien común ante otros agentes, que a su vez están representados y buscan el interés del sector en la confianza de generar nuevos marcos que favorezcan la creación de valor.

Tampoco hay que pensar que todas las asociaciones son iguales, no pueden serlo, no es lo mismo una asociación de 10 empresas que una de 10.000, pero todas comparten una serie de objetivos que representan al sector y sirven como único interlocutor con el que interactuar, unificando la voz de ese sector al que representan, para que de esta forma esa voz sea amplificada por el efecto de la agrupación y acabe llegando a los oídos de los políticos y los que redactan la legislación. Otras asociaciones tendrán más dinero y podrán contar con más recursos para conseguir sus objetivos, pero en todos los casos necesitarán colaborar con otras asociaciones para alcanzar la repercusión necesaria, y desarrollar la labor de lobby que les reclaman desde las empresas asociadas.

Durante años las asociaciones, o muchas de ellas, han vivido del sistema de cursos de formación, que han sido permitidos por parte de los diferentes gobiernos, nacionales o autonómicos, dejando en manos de los presupuestos generales o autonómicos el apoyo económico necesario e indispensable para mantener a las asociaciones, y los asociados se han dejado llevar por una ayuda fácil, sin percatarse de que tienen la responsabilidad de hacer crecer a las asociaciones y de financiarlas (en la medida de lo posible) para que tengan esa independencia financiera que les permita plantar cara a los diferentes gobiernos.

Si todavía no estás asociado, te invito a que llames a tu asociación local y veas la cantidad de cosas que pueden hacer por ti, no dejes pasar la oportunidad de hacer más fuerte al sector.