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Luis García

Quijotes contra políticabasura

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Luis García, responsable editorial de Instaladores 2.0

Parece increíble pero hemos estado a punto de cumplir un año de “políticabasura” -con minúsculas- que vendría a ser a la vida pública lo que la “telerrealidad” es al ocio de los espectadores, una forma como cualquier otra de perder el tiempo con banalidades. El caso es que casi hemos estado un año perdiendo el tiempo, aunque ya hubiera quien pensaba que sin gobierno se ha vivido mejor, porque con gobierno no habría habido más remedio que hacer recortes.

 

“Nadie se imagina que al director general de una empresa le fuera posible mantenerse al frente de la misma después de un año sin haberla conseguido poner en marcha”

 

Justo cuando estas líneas llegan a la pantalla, estamos a punto de conocer los nombres del nuevo Gobierno. Lo asombroso es que después de todo ese tiempo y de un fracaso tan largo, casi todos sus protagonistas han continuado intactos… Nadie se imagina que al director general de una empresa le fuera posible mantenerse al frente de la misma después de un año sin haberla conseguido poner en marcha.

Y resulta que ese fracaso provoca muchas incertidumbres en nuestro sector y alguna que otra agitación. Por un lado, la incertidumbre propia de la situación política y la deriva que eso provoca en la realidad económica de un país que lleva casi un año en stand by. Pero también la incertidumbre sobre el futuro y qué nos deparará finalmente la resolución de esa misma situación y los ajustes que pueden esperarse para 2017. Y bajando a nuestro ámbito, la agitación que vive en estas semanas el apartado de la distribución de material eléctrico, aunque no se trate de un fenómeno generalizable ni mucho menos. Y otras inquietudes más como la que afecta al estancamiento del mercado en muchos apartados tradicionales o el freno inexplicable a otros que deberían estar en expansión –léase renovables-. Buen ejemplo de esto último es el caso de César Vea, actor y productor fotovoltaico, cuyas respuestas a la entrevista sobre estas líneas ilustran a la perfección el absurdo de una situación injusta y cercana a la esquizofrenia.

“Ahora más que nunca estamos necesitados de gestos heroicos que, en un tiempo de desconfianza y descreimiento general, permiten un brillo de optimismo al final del túnel”

 

Su pelea casi en solitario tiene mucho de quijotesca y quizá hasta de batalla perdida, pero ahora más que nunca estamos necesitados de gestos heroicos como éste que, en un tiempo de desconfianza y descreimiento general, permiten un brillo de optimismo al final del túnel.