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La elección de Desireé Fraile como directora general de Apiem es una buena decisión de la actual junta directiva de la asociación madrileña. Por varias razones: en primer lugar, por su experiencia de casi dos décadas –pese a su juventud- formando parte activa de un sector que conoce desde muy diversas vertientes. En segundo lugar, porque esa versatilidad le ha permitido ser ampliamente reconocida dentro del sector como una profesional eficaz y solvente, y ello en diferentes entornos, no sólo entre las empresas instaladoras que integran la asociación. Y esto último lleva a la tercera razón, que tiene que ver con su trayectoria en Apiem y su buen conocimiento del complejo funcionamiento que a menudo conlleva una organización que agrupa a cerca de millar y medio de pymes.

Muchas veces, la contratación de un gerente externo recién llegado al sector, por muchas capacidades de gestión que pueda acreditar, no es la mejor garantía para conseguir buenos resultados. Lo hemos vivido en muchas asociaciones y en multitud de casos diferentes. Porque se necesita conocer de primera mano y con recorrido en el tiempo las peculiaridades que encierran organizaciones en las que el factor humano y el factor relacional suele tener gran relevancia. Apiem no es ajena a esa circunstancia y parece que su junta directiva lo ha tenido en cuenta.

“Otorgarle crédito a la Comunicación es un síntoma de modernización y de adaptación a los tiempos”

 

Y hay una cuarta razón que tiene que ver también con las aptitudes de la profesional elegida. Se suele creer que los perfiles técnicos son más apropiados para un perfil de dirección de una asociación cuya actividad es eminentemente técnica. En muchos casos es un criterio acertado, pero en muchos otros no resulta imprescindible que sea así, siempre y cuando esa faceta esté bien representada y tenga un margen de autonomía y confianza suficiente como para poder ejercer su tarea y tomar decisiones.

Y ya que estamos voy aprovechar para celebrar que se confíe para un puesto de dirección general en una profesional del ámbito de la Comunicación, una parcela que no siempre ha sido lo bastante valorada en las asociaciones sectoriales, aunque vaya ganando espacio con los años. Por fortuna, porque es tan relevante como cualquier otra y otorgarle crédito es un síntoma de modernización y de adaptación a los tiempos. La Comunicación ayuda a la transparencia, a fortalecer la imagen, a crear una marca, a difundir valores, a reforzar los lazos, a denunciar lo que es denunciable y otorgarle valor a lo que es valorable, la Comunicación, en definitiva, enriquece a cualquier comunidad y con este nombramiento, Apiem ha demostrado también que refuerza su apuesta por ella.