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Sara Aagesen Muñoz trabaja para el Gobierno, asumiendo diferentes responsabilidades, desde 2002. Ha participado en diversos grupos de trabajo y diálogo dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, con especial relevancia en los apartados de transporte, energía o residuos, entre otros. Ingeniera química por la Universidad Complutense ha sido, durante el reciente gobierno, asesora de la Ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera y ha tenido un papel primordial en la elaboración del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

 

El Gobierno de Pedro Sánchez presentó en febrero un Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que el final de la legislatura y las elecciones han dejado en el aire por ahora, ¿en qué medida cree ineludible un proyecto hacia la Transición Energética y la Descarbonización, independientemente de quién esté al frente del Ejecutivo y qué medidas y objetivos como los del plan se tendrán que implementar sin falta a lo largo de la próxima década?

El Borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) obedece a un Reglamento de Gobernanza de la Unión Europea y forma parte de Marco Estratégico de Energía y Clima, que incluye, además, el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética y la Estrategia de Transición Justa. Se trata pues de una demanda de la propia UE de cara a conseguir los objetivos de la transición energética para 2030 y, más a largo plazo, hacia la descarbonización de la economía en 2050.

Además de la necesidad real de cumplir con las directivas y los reglamentos europeos, está la cada vez mayor conciencia social respecto a la relevancia del Cambio Climático y todos los informes que llaman a la acción urgente, el último de ellos el del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), el Informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO6) o el último Informe sobre Riesgos Mundiales del Foro Económico de Davos. No hay vuelta atrás posible, ningún partido ni ningún gobierno de ningún color creo que se lo plantearía. Hace poco, en una jornada sobre el PNIEC en Santander, salí en el descanso a comprobar una huelga de jóvenes (Fridays for Future) con una clara demanda ambiental. Cada día es más sencillo palpar por uno mismo que existe una reclamación evidente de la sociedad en este sentido, para reducir las emisiones, para promover cada vez más la energía renovable, para mejorar la eficiencia, en definitiva para intentar que tengamos un mundo más habitable. Además es una gran oportunidad, para modernizarnos, para generar nuevos empleos y para ser más competitivo.

Por otro lado, el Plan ha tenido muy buena aceptación, hemos tenido que ampliar el plazo de alegaciones y creo que hay un consenso sobre esa oportunidad que representa.

 

En el Borrador del PNIEC se subraya la relevancia de implicar a las comunidades autónomas para lograr los objetivos marcados, ¿en qué medida el Plan cuenta con sus aportaciones o responde sólo a la necesidad de implementar las medidas necesarias para llevar a cabo la transición energética de cara a una total descarbonización de la economía?

Es fundamental la colaboración con las administraciones autonómicas y locales, de hecho muchas de las competencias a las que afecta están transferidas. Les presentamos el Plan en el contexto del Consejo Nacional del Clima y ahora, precisamente, están teniendo un papel muy importante en las alegaciones y creemos que la gran mayoría son muy positivas. A través del IDAE y en ENERAGEN, que agrupa a las agencias de energía, también estamos en contacto con ellos. Ambas acaban de elaborar una Guía de Autoconsumo y otra para el desarrollo de comunidades locales de energía. Incluso hay comunidades autónomas que se plantean elaborar un Plan de Energía y Clima propio.

Creemos que no falta concienciación sobre el problema del cambio climático, lo que es necesario es  implementar y poner en marcha las acciones que ayudan a que todos nos impliquemos y al revés, que todos hagamos nuestra labor para que las acciones puedan ser una realidad.

«Una pieza esencial en esa reforma tienen que ser las subastas de renovables, el PNIEC las propone para que las renovables reciban un precio fijo por la energía subastada, que estará básicamente por debajo del precio que fije el pool»

 

Se ha subrayado la dificultad de alcanzar un porcentaje del 42% de renovables sobre el consumo total de energía final. Si con un 40% de producción han participado en un 16/17%, parece que sería necesario un mayor porcentaje renovable en la generación que el 74%, ¿cómo esperan cuadrar ese déficit?, ¿qué le diría a quienes dudan de poder lograrlo?

Una de las palancas es electrificar la economía. En ese 42% de renovables que resulta del Plan se incluye la penetración de las renovables en todos los ámbitos no sólo en el eléctrico: también en combustibles (siguiendo las directivas europeas) y usos térmicos de la energía. Es decir no sólo las renovables eléctricas contribuyen al objetivo total. Además, en lo que tiene que ver con transporte y movilidad, hemos llevado el objetivo de renovables que pide la UE, del 14 al 22%. El 42% por lo tanto es la suma de estos 3 factores.

Es más eficiente empezar descarbonizando la electricidad, de ahí el elevado porcentaje del 74% en este vector. Es decir una mayor proporción del consumo final de energía será eléctrico en 2030 que a día de hoy. Hay que tener en cuenta que en el cálculo del porcentaje ayudan dos factores: un numerador muy alto, derivado de una penetración mucho mayor de las renovables; y un denominador más bajo, que viene como consecuencia de ser mucho más eficientes.

 

 

El Plan prevé un abaratamiento de la factura eléctrica gracias a la mayor participación de las más económicas tecnologías renovables, pero todo ello depende también de una reforma del mercado mayorista para que tengan mayor repercusión en el precio final, ¿cómo valora esa posibilidad el PNIEC?, ¿han previsto como necesaria esa reforma?

Precisamente ese es uno de los detalles que creemos que más favorece el PNIEC, que nos envía mensajes y señales sobre determinadas necesidades de cambio, como ocurre con la reforma del mercado eléctrico. El objetivo final tiene que ser proteger al consumidor y tratar de hacer lo necesario para que eso sea una realidad e implementar los cambios precisos. El Plan demanda esa reforma que no hemos tenido tiempo de hacer, pero que está pendiente y es muy necesaria.

Lo que ocurre es que para llevar a cabo ciertas reformas necesitas tener toda la información y la opinión de todos, y también es cierto que la reforma del mercado eléctrico viene muy limitada por la UE, que es nuestra gran aliada para imponer los cambios, pero que también nos limita a intervenciones compatibles con el marco europeo.

Una pieza esencial en esa reforma tienen que ser las subastas de renovables, el PNIEC las propone para que las renovables reciban un precio fijo por la energía subastada, que estará básicamente por debajo del precio que fije el pool. Y otro factor muy importante es el almacenamiento, esencial para la flexibilidad del sistema, pero hay que ver cómo se emplea.

 

El Plan implica una inversión de 236.000 millones de euros hasta 2030 y que el 80% de esa cantidad provenga de la empresa privada sin detallar más, ¿qué estrategia desarrollarán para lograr su implicación?, ¿qué eco ha tenido la presentación del Plan por parte de las grandes corporaciones nacionales?

Creo que no es tanto una cuestión de recursos, como de palancas para movilizar todas esas oportunidades que puede generar el PNIEC. Por ejemplo, está pendiente una fiscalidad ambiental e informar debidamente sobre ella, sobre qué clase de incentivos y en qué cuantía se pueden obtener y pueden repercutir en los ciudadanos por contribuir a ser más eficientes.

Las inversiones necesarias en el Plan se centran en 5 apartados (ahorro y eficiencia, energías renovables, redes, electrificación y otros) con 2 grandes ejes esenciales: por un lado, los 58 gigawatios nuevos renovables; y por el otro la eficiencia energética. Y puedo decir con seguridad que en energías renovables existe una gran avidez por invertir porque son un sector rentable y de futuro, sólo necesita seguridad y garantías, un sistema predecible de subastas y que exista la seguridad jurídica que no ha existido en los últimos años. La sociedad cada día es más consciente de esta necesidad y cada día va a demandar más las energías limpias y no creo que ningún partido ni ningún gobierno quiera desaprovechar esta oportunidad, porque las demandas sociales son lo que mueve de verdad a cualquier gobierno, no veo a nadie que gobierne frenando las renovables.

La descarbonización es una demanda de la legislación europea, pero es que además somos un país rico en sol y en viento, con muchas capacidades, con muchas empresas que cuentan con personal formado para responder a ello. Y luego está la dependencia energética, un país con un 74% de dependencia en energía tiene un lastre, está muy expuesto a la volatilidad de los precios en los mercados internacionales. El PNIEC reduce esta dependencia en 15 puntos, lo que aportará certidumbre mejorando nuestra balanza comercial y nuestra competitividad. No hay que olvidar que el porcentaje en Europa es del 54%, 20 puntos menos. Además somos una isla energética que necesita interconexión y muy rica en recursos renovables.

 

El transporte es el sector más relevante en el ahorro de consumo de energía final, según el PNIEC. Entre los objetivos vinculados a la Movilidad está el de contar con un parque de 5 millones de vehículos eléctricos en 2030, ¿qué políticas de fomento cree que deben llevarse a cabo y cómo han de ser conjugadas con las inversiones necesarias para dotar de la infraestructura necesaria para abastecer a ese volumen de vehículos?

Para que lleguemos a esas cifras que hoy parecen muy ambiciosas se necesita cumplir con dos factores: primero, que los ciudadanos puedan acceder a la compra de vehículos eléctricos y que exista la infraestructura de recarga necesaria para esa demanda. El sistema de ayudas para el vehículo eléctrico cuenta con un presupuesto de 1.000 millones de euros hasta 2025, porque se valora como el momento temporal en el que llegará la paridad de precios. También es importante destacar que aunque el precio de compra es más elevado para vehículos eléctricos que para térmicos, los costes de combustible y mantenimiento son muy inferiores.

En relación con la infraestructura de recarga lo primero que se ha hecho es eliminar la figura del gestor de carga y creo que ha sido una medida muy bien acogida. Por otro lado, el Plan MOVES, que recientemente se ha publicado con el IDAE y las Comunidades Autónomas, subvenciona también infraestructura de carga. Además numerosas comunidades autónomas están movilizando también ayudas para puntos de recarga en sus respectivos territorios. El Ministerio para la Transición Ecológica ha destinado 20 millones de euros a un programa dirigido a proyectos singulares de acompañamiento del vehículo eléctrico. Estoy convencida de que el mapa de la recarga del vehículo eléctrico va a ser muy diferente al que es ahora, sólo en unos meses, al final de este año. Compañías eléctricas, marcas de vehículos, toda la industria está alineada y, también aquí, la evolución es imparable y sólo es cuestión de tiempo.

«Un país con un 74% de dependencia en energía tiene un lastre, está muy expuesto a la volatilidad de los precios en los mercados internacionales»

 

Las medidas para llegar al 39,6% de mejora en la eficiencia energética han sido también cuestionadas en algunas intervenciones, ¿existe un plan específico para favorecer la renovación del parque residencial, tanto público como privado?, ¿y en el ámbito de la industria?

No hay que dejar de lado que la Eficiencia Energética es el primer punto por el que aboga el PNIEC y que existe un enorme potencial de mejora en todos los sectores de la economía, especialmente en movilidad, en el ámbito residencial y en la industria. El IDAE trabaja muy estrechamente en colaboración con las comunidades autónomas y con los sectores afectados, por ejemplo en el ámbito de la industria.

En el apartado residencial hay que elaborar una estrategia a largo plazo de renovación del parque edificado (Ministerio de Fomento), el PNIEC plantea una renovación de edificios que supone la mejora de la envolvente de 1,2 millones de viviendas en 2030, pero también están los objetivos de eficiencia para los edificios de la Administración General del Estado, que implica una mejora de la eficiencia con la renovación de más del 3% de su parque edificatorio. Hay mucho potencial y es preciso apoyarse en entidades como las ESE´s o las comunidades locales de energía.

En la industria hemos aprobado un Real Decreto dotado con más de 300 millones del Fondo Nacional de Eficiencia Energética, destinado a ayudas a pymes y grandes empresas, además también existen otras iniciativas directamente vinculadas al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Nuestro tejido industrial está compuesto por pymes en su gran mayoría, que deben tener acceso y conciencia de la importancia que la eficiencia tiene.

En movilidad trabajamos principalmente en el cambio modal, con 2 líneas diferentes: los planes de movilidad urbana y acceso limitado en almendras centrales en ciudades de más de 50.000 habitantes y el fomento del vehículo eléctrico. Medidas como Madrid Central son difíciles cuando son pioneras, pero luego resultan muy beneficiosas y son muy bien acogidas, porque representan un beneficio incuestionable para el entorno urbano. ν