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Rafael Benjumea, presidente de UNEF, Unión Española Fotovoltaica

Presidente de Unef desde la asamblea del pasado mes de septiembre, Rafael Benjumea representa en la junta directiva a la firma FSL Solar. Tras su nombramiento afirmó que su presidencia se orientaría a “la continuidad, la unidad y el consenso” y también a reforzar la unión del colectivo para así “seguir mejorando” en favor de los intereses del sector fotovoltaico.

 

UNEF acaba de presentar un sello de calidad para garantizar las buenas prácticas de los instaladores en materia de autoconsumo, ¿en qué medida creen que la eclosión del mercado incrementa el riesgo de que se lleven a cabo instalaciones menos seguras o prácticas poco profesionales de intrusismo en el colectivo?

Con la entrada en vigor del Real Decreto 244/2019, que derogó la normativa anterior que había implantado el denominado “Impuesto al sol”, el autoconsumo ha empezado a despegar en España y se han llegado a incorporar 596MW en el último año.

Este crecimiento del autoconsumo está teniendo un efecto “llamada”, de atracción de empresas que no eran del sector hacia la fotovoltaica y, en particular, hacia el propio autoconsumo. Por dicho motivo decidimos lanzar el Sello de Calidad, para que los consumidores puedan contar con todas las garantías cuando deciden apostar por generar su propia electricidad con energía solar fotovoltaica.

Rafael Benjumea, presidente de UNEF, Unión Española Fotovoltaica

“Cada vez hay más entidades que empiezan a impartir formación sobre autoconsumo, pero es muy heterogénea y, en muchos casos se suele centrar de forma concreta en alguno de los temas mencionados”

 

¿Cómo valora la formación de las empresas instaladoras en este ámbito y el esfuerzo que están realizando para obtenerla?, ¿cuáles considera que son las principales carencias que sufren en este sentido, desde el punto de vista técnico, pero también desde el punto de vista comercial?

Creemos que hay empresas con una formación muy sólida, que llevan trabajando en el sector fotovoltaico desde sus orígenes con amplia experiencia sobre la tecnología y tramitación necesarias. Pero identificamos también otras empresas que quieren entrar rápido en el sector y carecen de una formación específica sobre autoconsumo que cubra todos los aspectos necesarios para dimensionar, tramitar, instalar y mantener de forma correcta estas instalaciones.

Es cierto que cada vez hay más entidades que empiezan a impartir formación sobre autoconsumo, pero es muy heterogénea y, en muchos casos se suele centrar de forma concreta en alguno de los temas mencionados.

 

¿Qué medios tienen previstos para difundir la opción de este sello de calidad entre los profesionales? ¿Y para llevarlo al conocimiento de consumidores y usuarios?

Hay que llegar en primer lugar al profesional, que es el que quiere ofrecer garantías a sus clientes de que sus instalaciones se llevan a cabo siguiendo todas las recomendaciones. Para ello confiamos la difusión del sello de calidad de instaladores de autoconsumo de UNEF (#SelloInstaladoresUNEF) a los medios especializados, cuyo público entiende de qué problemática estamos hablando y son los primeros interesados en este sello, como es el caso de Instaladores 2.0, entre otros.

Contamos además con nuestros propios canales de comunicación interna y comunicación digital. Recordemos que UNEF acoge a más de 500 socios, que representan a un 90 % del sector, y fueron ellos quienes impulsaron esta línea de trabajo de la propia asociación. Vamos a hacer presentaciones, diálogos con expertos y vídeos explicando en qué consiste y cómo funciona, entre otras iniciativas.

Con la cadena de adopción del sello, el consumidor final tendrá la tranquilidad cuando vea este sello de que las cosas se van a hacer de forma adecuada. Será el propio sello el elemento que finalmente incline la balanza a la hora de elegir quién va a hacerles la instalación de autoconsumo en su casa o su industria.

Rafael Benjumea, presidente de UNEF, Unión Española Fotovoltaica

Desde UNEF llevamos tiempo trabajando en la eliminación de la licencia de obras en todas las comunidades autónomas, y en la actualidad esta eliminación se ha llevado a cabo con éxito en diez de ellas”

 

¿En qué medida cree útil el respaldo de la Administración para una iniciativa como ésta? ¿Y de otras asociaciones patronales o colectivos de usuarios?

El apoyo de la Administración es vital. UNEF ha trabajado mucho en este proyecto, con el apoyo de sus empresas socias y si se consiguiese que la Administración apoyase esta iniciativa podríamos llegar a muchas más empresas en un menor tiempo.

Esto implicaría un beneficio para todos los consumidores, que son los protagonistas indirectos de esta historia. El objetivo final de este sello es que el consumidor que decide apostar por el autoconsumo, ya sea una vivienda familiar o una industria, sepa que cuenta con todas las garantías.

 

El autoconsumo ha vivido un año de crecimiento pese a la pandemia, especialmente importante en el ámbito doméstico, pero aún padece problemas como ciertas barreras administrativas que son desiguales además según territorios, ¿qué falta en este aspecto?, ¿y en relación con la modalidad de autoconsumo colectivo?

Una de las principales barreras que se ha detectado es que existe una desigualdad en los requerimientos de la tramitación según la administración local. Desde UNEF llevamos tiempo trabajando en la eliminación de la licencia de obras en todas las comunidades autónomas, y en la actualidad esta eliminación se ha llevado a cabo con éxito en diez de ellas. Es un problema muy significativo porque esta solicitud de licencia de obras ocasiona demoras en la tramitación de hasta 8 meses, con las repercusiones económicas que ello implica.

En relación con el autoconsumo colectivo, la normativa está muy clara cuando se trata de una instalación en una misma comunidad de vecinos y en un mismo edificio, ya que la disposición de los elementos eléctricos lo hace mucho más fácil. Es el autoconsumo colectivo a través de la red, aquél que se da en edificios de la misma referencia catastral y que no estén separados más de 500 metros, el que está costando un poco más. Principalmente, los aspectos más prácticos o técnicos sobre cómo realizar la medición de la energía generada o consumida por los autoconsumidores no estaba prevista en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Esto actualmente está en consulta pública, así que esperamos que próximamente se eliminen también estas barreras.

Rafael Benjumea, presidente de UNEF, Unión Española Fotovoltaica

“No sólo hacen falta trabajadores en el campo de los instaladores, hacen falta también ingenieros, técnicos de proyectos, expertos financieros, fabricantes de estructuras, seguidores e inversores solares. Hay toda una industria en movimiento que puede ser clave en la recuperación económica de este país”

 

En ese contexto de elevado crecimiento otro factor decisivo es la mano de obra cualificada en una materia tan novedosa, ¿cómo cree que se debe hacer para atraer talento y promover una formación adecuada?, ¿qué iniciativas ya se llevan a cabo o deben implementarse para atraer y retener en el sector profesionales cualificados?

Es necesario que la formación se vaya adaptando a los tiempos, se está comprobando que las tecnologías renovables están avanzando más rápido que otros sectores. El sector de la formación debe ir adaptándose para cubrir esas necesidades, para que exista formación reglada, adaptada a la realidad del sector fotovoltaico.

El sector fotovoltaico es un sector bastante joven y, valga la redundancia, muy atractivo para los jóvenes. Las energías renovables son el futuro y los jóvenes de hoy en día, muy concienciados con el cambio climático y el medio ambiente, son conscientes de ello, por lo que muestran mucho interés por nuestro sector. Junto a ello sobresale la gran capacidad de generación de empleo que tenemos.

La forma de atraerles es desde el origen, tratando de acercarse a los centros formativos, ya se trate de institutos, universidades, centros de formación profesional…, para trasladarles que el sector fotovoltaico es un sector con mucho futuro por delante y en el que el empleo está creciendo cada día en él. En España se emplea en estos momentos a más de 60.000 personas en la industria fotovoltaica. No sólo hacen falta trabajadores en el campo de los instaladores, hacen falta también ingenieros, técnicos de proyectos, expertos financieros, fabricantes de estructuras, seguidores e inversores solares. Hay toda una industria en movimiento que puede ser clave en la recuperación económica de este país.