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Desde octubre prescribirán las facturas impagadas con origen en 5 años antes

Tras la reforma de la Ley 42/2015 de 5 de octubre, desde el próximo7 de octubre de 2020 prescribirá el derecho que tenemos para poder reclamar cantidades adeudadas por el pago de bienes o servicios que se hayan entregado o prestado previamente al 7 de octubre de 2015. Hasta octubre de ese año 2015, el plazo se alargaba hasta 15 años, pero el cambio de la Ley lo modifica y lo reduce a únicamente 5 años, desde el origen de la factura misma.

No obstante, se introdujo también un régimen transitorio para evitar que la reducción del plazo, impidiese reclamar a aquellos que tenían pendiente de ejecución el ejercicio de una acción que estuviera condicionada por el plazo anterior. Según dicho régimen, para todas aquellas actuaciones que pudieran ejercitarse antes de que entrase en vigor la modificación y que no hubieran sido ejercitadas hasta entonces, el plazo de prescripción quedaba fijado en 5 años desde su entrada en vigor, esto es, hasta el 7 de octubre de 2020.

Mientras la acción hipotecaria prescribe a los veinte años, todas aquellas acciones personales sin plazo especial, la prescripción queda fijada en cinco años desde que pueda ser exigido el cumplimiento de la obligación. La reforma afecta especialmente a los siguientes supuestos: la acción para reclamar el pago de bienes entregados o servicios prestados antes del 7 de octubre 2015; la acción de resolución de contrato por incumplimiento de una de las partes; y también la acción efectuada para reclamar el reembolso de un dinero prestado que debió devolverse antes del 7 de octubre de 2015. 

Por lo tanto, es importante realizar un estudio exhaustivo de todas aquellas facturas que tengamos pendiente de cobro por estos conceptos, porque su próxima prescripción podría cuestionar nuestro derecho a reclamarlas en un procedimiento judicial, si no interrumpimos antes la misma, ya sea por vía judicial o extrajudicial.