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El Gobierno quiere que el plan técnico de la Televisión Digital Terrestre pueda salir adelante antes de que concluya su mandato y se celebren las elecciones generales. En él se incluyen 172 millones de euros para las ayudas que deben facilitar el proceso del que se conoce como el segundo dividendo digital, por el cual los canales de televisión liberarán sus frecuencias y se moverán en el espectro radioeléctrico para que la tecnología 5G de los operadores de telecomunicaciones cuente con una franja suficiente para su desarrollo. La partida se divide entre los 150 millones de euros destinados a los ciudadanos que se ven afectados por esta circunstancia, y los 22 millones que se dirigen a ayudar a radiodifusores públicos y privados.

El citado plan técnico, que acabó su plazo de consulta pública la semana pasada, viene de la mano de una serie de decretos para ayudas. Según el calendario europeo, el proceso al completo debería estar concluido para junio de 2020. Las principales novedades se concentran esta vez en la televisión, un sector que se verá afectado nuevamente por los ajustes necesarios para que el 5G cuente con el ancho de banda necesario para su implantación. La próxima generación de telefonía disminuye drásticamente la latencia o retardo de las conexiones y permite transmitir cuantiosos volúmenes de datos en muy cortos periodos de tiempo. Las cadenas televisivas ocupan actualmente la banda de 700 MHz, de la que tienen que migrar para dejar paso a los operadores de telecomunicaciones. Por este motivo, las televisiones tendrán que recurrir al llamado simulcast, una emisión simultánea en la antigua y nueva franja, de manera que los espectadores no se encuentren súbitamente con imágenes en negro. En el caso de las cadenas públicas, el plan de ayudas del Gobierno cuenta con dar soporte financiero a esa emisión en simultaneidad.