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El parque de contadores inteligentes llegó a la práctica totalidad de los consumidores a final del pasado año

Casi el 100% de los consumidores domésticos en España tenían un contador inteligente al final de 2019. Así lo asegura la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que cifra que el total de contadores inteligentes con capacidad de telemedida y telegestión integrados y funcionando superó los 27 millones, un 99,4 % del total de equipos sustituidos con una potencia contratada igual o inferior a 15 kW (equipos de medida denominados de Tipo 5).

La renovación de contadores es un proceso técnicamente complejo, por lo que se planteó de forma gradual, con un 35 % sustituido a final de 2014, un 35 % más a final de 2016, y el 30 % restante a final de 2018. No obstante, en diciembre de 2017 se modificó la normativa, dando un margen adicional a las empresas distribuidoras para que pudieran mantener hasta un máximo del 2 % del total del parque de contadores sin sustituir, siempre que fuera debido a causas no imputables a la compañía. Este hecho debía ser debidamente justificado y aprobado por la CNMC.

Entre las causas esgrimidas para la no sustitución de los equipos de medida figuran situaciones como los accesos imposibilitados (cuando el técnico no puede acceder a la ubicación del equipo de medida), la negativa del cliente o las deficiencias en la instalación o instalaciones peligrosas. En todo caso, para todas las distribuidoras la causa principal para la no sustitución de los equipos de medida ha sido la imposibilidad de acceder a los contadores para efectuar los cambios.

Por este motivo, la CNMC considera necesario establecer medidas que incentiven la finalización del plan de sustitución de contadores. Para ello propone una facturación adicional para aquellos consumidores que hubieran imposibilitado el acceso para la sustitución del equipo de medida. Este recargo en la facturación sería provisional y se devolvería al cliente una vez se haya sustituido el equipo.

Además del proceso de sustitución, la normativa establece que los distribuidores tienen la obligación de poner a disposición de los comercializadores la curva de consumo horario que sirve de base para la facturación de la energía en el mercado de cada consumidor.

A la CNMC le corresponde la labor de supervisar en qué medida se factura a los clientes con los nuevos sistemas de telemedida. Los consumidores con contadores inteligentes con telegestión y telemedida pueden acceder a su curva de consumo horario a través de la página web de su distribuidor.