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Tarifas eléctricas

Controversia entre la CNMC y las eléctricas por las cláusulas de revisión ligadas al IPC en los contratos de energía

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Controversia entre la CNMC y las eléctricas por las cláusulas de revisión ligadas al IPC en los contratos de energía

El Diario Cinco Días ha publicado una información en la que se hace eco de la controversia suscitada en torno a la condición de los contratos que las compañías eléctricas actualizan a sus clientes, en función de cláusulas de revisión que están ligadas al Índice de Precios al Consumo. Según dicha información, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia estaría haciendo ver a las eléctricas que si revisan dichos contratos en función de la inflación, estos ya no serían fijos y deberían asumir el coste de financiar la denominada “excepción ibérica”.

 

La CNMC publicó el pasado diciembre un acuerdo por el que informaba a las compañías que, en el caso de dichos contratos, si hay una modificación del precio en ellos, por ejemplo como ocurre si se actualiza el IPC, dejarían de poder beneficiarse de la exención de financiar el coste del mecanismo ibérico en vigor desde junio pasado. Siempre y cuando no se trate de contratos previos a la aprobación del Real Decreto Ley 10/2022, del 26 de marzo, que sirve para regular el nuevo mecanismo. El tope al gas que este regula por Ley debe financiarse por aquellos contratos ligados al mercado mayorista de la electricidad, que son los que cuenta con la tarifa regulada Precio Voluntario al Pequeño Consumidor, y que realmente son los beneficiados por la misma. No obstante, desde el 15 de junio pasado también está financiado por los contratos en mercado libre que fuesen renovados o prorrogados.

 

Obligación de informar de modo transparente

El conflicto surge con aquellos contratos que no se han renovado y permanecen como fijos, aunque sí se ha actualizado la inflación. En ese caso, las facturas deben incluir también el abono por la compensación por el tope al gas natural. La CNMC les exige a las eléctricas informar sobre ello de modo transparente y les informa sobre que afecta a todos los componentes de la factura. Según ello, sólo afectaría a los consumidores y no a las compañías distribuidoras, pero la duda surge con la interpretación que se hace de esto contratos ligados al IPC y respecto de los llamados “beneficios caídos del cielo”.

Por un lado, las propias compañías estiman que este tipo de contratos con cláusulas de revisión por el IPC no son minorables porque son a precio fijo, pero la CNMC los considera de precio variable y, por ello, sí los cree minorables. En esa controversia se decide la devolución de cantidades millonarias al erario público por parte de las compañías, alrededor de 1.000 millones de euros, en el caso de Iberdrola, y de 700 millones más por parte de Endesa, según la información de Cinco Días. Son cifras que se corresponden con el periodo de minoración que va de septiembre de 2021 a octubre de 2022.

Lo que ahora, el pasado diciembre, ha zanjado la propia Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia es que los contratos que se revisan por el IPC dejan de ser fijos y pasan a ser variables, aunque eso no ocurre si las cláusulas no se aplican, por lo que las eléctricas podrían optar pon no hacerlo para evitar el recorte de ingresos derivado de la minoración. Sin embargo, a dichas cláusulas podrían estar ligados una amplísima mayoría de los contratos y las propias eléctricas mantienen que no se trata de contratos de precio variable, sino de contratos de precio fijo. Iberdrola ya remitió una carta a la CNMC en la que se quejaba de no haber recibido ninguna comunicación oficial al respecto y añadía que “no existe constancia de ninguna rectificación por parte de la CNMC”. Añaden también que todos sus clientes tienen cláusulas de revisión ligadas al IPC, pero que eso no significa que adopten el precio del mercado mayorista.