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HÉCTOR MOTA, CEO de Taktics, Ingeniería de Negocio

Ingeniero industrial con formación en marketing, Héctor Mota tiene una dilatada experiencia como jefe de obra e instalación en una pyme instaladora y como jefe de mantenimiento durante 15 años en una compañía de mayor tamaño como Elecnor, para quien trabajó también como responsable de mantenimiento para Endesa. Es CEO de Taktics, Ingeniería de Negocio, startup nacida para ayudar a las empresas instaladoras en sus procesos de digitalización.

 

Taktics ofrece servicios y ayuda a las empresas instaladoras para establecer en su seno estrategias de transformación digital, ¿en qué líneas generales se basa esa implantación y cómo la desarrollan?

La transformación digital suele implicar cambios en la cultura de empresa y en sus hábitos de gestión y trabajo, por ello en Taktics nos dedicamos a entender muy bien el estado y forma de trabajar de la empresa en el momento actual y proyectarle lo que será su futura identidad como empresa digital.

A partir del convencimiento de los beneficios de la digitalización por parte de la instaladora y ayudándonos de una herramienta diseñada por nosotros, que permite la gestión integral del día a día de una instaladora, empezamos a integrar los nuevos procesos desde los presupuestos a la certificación, pasando por la planificación del personal y la gestión de partes de trabajo digitales, de manera progresiva y escalonada para que estos nuevos hábitos den resultados desde el primer día.

 

HÉCTOR MOTA, CEO de Taktics, Ingeniería de Negocio
HÉCTOR MOTA, CEO de Taktics, Ingeniería de Negocio

En digitalización, los conocimientos y aptitudes no son, a nuestro parecer, tan importantes para garantizar el éxito como lo es la actitud proactiva al cambio”

 

¿Cuáles cree que son las prioridades en materia de digitalización para las pymes instaladoras?, ¿qué conocimientos y aptitudes considera necesarios para poder llevar a buen término el proceso?

Cada día han de gestionar cada vez más documentación para poder cumplir políticas de calidad, para la gestión interna, etc., pero aunque tienen mucha documentación en papel, tienen muy poca información de su negocio porque la que tienen es recogida en papel y no es procesada e integrada en una base de datos. En este sentido, la principal tarea de las instaladoras es procesar toda la información de su día a día para poder tomar mejores decisiones en futuros proyectos, pero para hacerlo es necesario que esté volcada en un programa de gestión.

Los conocimientos y aptitudes no son, a nuestro parecer, tan importantes para garantizar el éxito como lo es la actitud proactiva al cambio. Si un gerente de una empresa tiene el convencimiento de que debe gestionar su empresa de manera diferente y digitalizarla para ser más competitivo, siempre podrá rodearse o fichar perfiles más técnicos o expertos externos que lo acompañen y le recomienden herramientas o entrenen a su personal, que es justo lo que hacemos nosotros por ejemplo, pero es básico el cambio de mentalidad, que consiste en creer al 100 % en lo que se está haciendo y que será la base de la tenacidad necesaria para avanzar, a pesar de que surjan pequeños baches en el cambio de forma de trabajar.

 

¿Con qué problemas y dificultades habituales se encuentran para llevarlo a cabo y, por el contrario, qué ventajas les aporta a esas mismas empresas un proceso de digitalización como el que desarrollan?

El principal factor que dificulta el proceso es el miedo al cambio, aunque disfrazado de muchas maneras:

– Miedo al gasto, cuando está demostrado que es una inversión muy rentable hecha correctamente. Además, un instalador sólo debe darse cuenta de que los argumentos son los mismos que cuando uno de sus clientes le dice que no sabe si hacer el gasto en una instalación fotovoltaica.

– Miedo a la falta de conocimiento interno en la empresa, cuando hay empresas como la nuestra que se encargan de acompañar durante el proceso, al igual que los asesores fiscales te ayudan en la gestión con Hacienda.

– Miedo al fracaso por anteriores intentos fallidos.

El proceso de digitalización aporta, sin duda, una mayor rentabilidad en la empresa pero, sobre todo, una mayor sensación de control sobre los datos del negocio, proporciona más información con menos papel y permite tener a todo el equipo interconectado de manera remota, compartiendo los mismos datos sin dependencias de su ubicación algo que para el teletrabajo dadas las circunstancias actuales puede ser esencial.

HÉCTOR MOTA, CEO de Taktics, Ingeniería de Negocio
Taktics ayuda a las empresas a digitalizar sus procesos

La empresa debe tener un responsable propio para realizar la implantación, éste será quién junto con el consultor externo o responsable del software se encargue de ir implantando la solución en los distintos departamentos”

 

Desde un punto de vista práctico y muy concreto, ¿qué coste económico supone y qué inversión de tiempo y personal debe realizar la empresa?

Para garantizar el éxito la empresa debe tener un responsable propio para realizar la implantación, y éste será quién junto con el consultor externo o responsable del software se encargue de ir implantando la solución en los distintos departamentos.

Hay muchos tipos de precios, dependiendo de si son programas de servidor o en la nube, nosotros recomendamos estos últimos porque en tiempos de teletrabajo es lo que más flexibilidad le dará a una empresa y supone una menor inversión inicial.

Un precio orientativo de un programa que permita toda la integración de sus procesos para una empresa instaladora del entorno de 10 a 15 operarios puede ser unos 10.000 euros el primer año, pues el proceso de implantación puede estar en torno a 6.000 euros y posteriormente un pago anual de unos 4.000 euros en licencias de uso, que puede ir aumentando en función del crecimiento de la empresa.

Teniendo en cuenta que esa empresa puede estar en torno al 1.500.000 euros de facturación y que el aumento del margen puede ser del 2 al 5 %, estaríamos hablando de un aumento de 30.000 euros a 75.000 euros al año, esto significaría que descontando la inversión, el ROI neto del primer año sería al menos de 20.000 euros aproximadamente.

 

“El proceso de digitalización aporta, sin duda, una mayor rentabilidad en la empresa pero, sobre todo, una mayor sensación de control sobre los datos del negocio”

 

Ya han llevado a cabo con éxito algunos de estos procesos, ¿puede citarnos algunas mejoras que hayan obtenido las empresas concretas y en qué se ha beneficiado su trabajo concreto?

Sin duda, el primer beneficio que se observa ya en las primeras semanas de trabajo es la desaparición de todo ese papel que se acumula por las mesas y de los trabajos repetitivos de trasladar los datos de partes de trabajo en papel a distintas plataformas de control (Excel, facturación,  etc.)

Otra de las primeras ventajas consiste en la mejora de la planificación y la conectividad de todo el equipo en torno a la herramienta digital, todos comparten la misma información y la evolución de los trabajos. Por último, se mejora el control económico de la obra, que se forma de manera automática por los datos que introducen operarios y administrativos y que sólo requiere de supervisión para la toma de decisiones.

En Taktics hemos observado mejoras de un 2 % a un 5 % en los márgenes de rentabilidad en empresas, siempre este porcentaje es más elevado a mayor número de personas gestionadas y cuanto mayor número de informes deban de efectuar en su trabajo diario. Así, por ejemplo, una empresa que tiene que elaborar muchos informes de mantenimiento conseguirá más rentabilidad que una idéntica que no los hace.