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Hoy arranca la facturación horaria de la electricidad

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia propone cambiar la regulación para aminorar el fraude en el sector eléctrico, como ya hiciera en 2015. El volumen de dicho fraude podría estar cercano a los 300 millones de euros al año, según algunos estudios que lo han evaluado a partir de las diferencias existentes entre la energía generada y la que registran los contadores. Otras fuentes vendrían a situar la cifra en una cantidad más próxima a los 200 millones de euros anuales.

Tal y como está la legislación ahora mismo son las propias empresas distribuidoras quienes reciben incentivos por detectar el fraude, pero la cantidad que se embolsan por ello está en claro retroceso en los últimos años. Mientras en 2016 estuvo al borde de los 7 millones de euros, en el actual no llegará al 50% de esa cifra, según la CNMC. Para la patronal eléctrica debería crearse una figura de inspector, que tuviera autonomía como para no tener que rendir cuentas ante los organismos de consumo autonómico. Según Competencia, son los consumidores quienes asumen al final las pérdidas que genera el fraude, tal y como dispone la regulación actual, y ahora pone en cuestión los resultados obtenidos y considera que se debería revisar el proceso. Entre sus propuestas está la de endurecer las multas para los que cometen los fraudes, tipificados como delito penal, aunque la pena máxima es una sanción que equivale a un año de consumo de energía, independientemente del tiempo que se lleve produciendo. También es partidaria de crear la figura del inspector del fraude, con capacidad de actuación efectiva. Al mismo tiempo alerta acerca de la profesionalización del fraude y un proceso sistematizado para el mismo a través de empresas especializadas en él. Se suele asociar su existencia también a actividades ilegales o a picos de consumo en fines de semana. Existe también una ausencia de conciencia social porque la propia sociedad no conoce en buena medida que el perjuicio repercute en todos los consumidores.