Conecta con nosotros

Economía

150 millones al año por pérdidas en las redes eléctricas

Publicado

el

La CNMC valora en 150 millones de euros anuales el fraude eléctrico

Las manipulaciones que se producen en las redes eléctricas han aumentado desde el inicio de la crisis y se sitúan ya en un límite que supone alrededor de 150 millones en pérdidas económicas. Así lo ha cuantificado el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que incluye estafas por enganches y fraudes y obtiene la cifra después de restar el desfase entre la generación y la demanda de los consumidores. No obstante existen disensiones entre los resultados que ahora obtiene la CNMC y aquellos sobre los que informaban algunos medios de comunicación, que cuantificaban el fraude en cerca de 7.000 GWh, mientras que el organismo estatal lo valora en alrededor de 5.000 GWh.

El regulador considera que existe un “aumento de la notoriedad y la profesionalización del fraude” e incluso habla de “fraude organizado”, que se beneficia por la ausencia de riesgo económico que implica cometerlo. Por ello la CNMC propone un cambio normativo, planes anuales de verificación del fraude, así como la creación de verificadores -personal acreditado para evaluarlo- y un procedimiento de actuación cuando ocurra, que valide el corte inmediato del suministro. Según la CNMC, las pérdidas de energía en las redes han sido soportadas tradicionalmente por las empresas distribuidoras sin poder trasladarlo a los consumidores hasta el año 2009, momento en el que su carga queda trasladada a los comercializadores, que no pueden reducirla y se la trasladan directamente al consumidor final. El organismo regulador ha intentado tomar medidas para incentivar la reducción de pérdidas entre los distribuidores, pero sin obtener grandes resultados, por lo que ahora propone que sean quienes vuelvan a soportar el coste de las pérdidas nuevamente.

Finalmente, la CNMC hace un llamamiento a la protección de los consumidores, especialmente en aquellos casos de refacturación de cantidades defraudadas, cuya causa muchas veces no queda lo suficientemente clara y puede ser debida a otras anomalías como defectos de los equipos de medida.