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Análisis de los frenos al autoconsumo colectivo en las comunidades de propietarios

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Análisis de los frenos al autoconsumo colectivo en las comunidades de propietarios

El Colegio de Administradores de Fincas, Asinem, Asociación de Empresas Instaladoras de Baleares, y el Instituto Balear de la Energía organizaron la pasada semana una mesa redonda para debatir las oportunidades del autoconsumo en las comunidades de propietarios. Durante el turno de preguntas, se destacó la distinción entre las instalaciones de autoconsumo individual y el autoconsumo compartido y en relación con este último, se abordó el proceso de tramitación, resaltando la participación de comunidades que ya se benefician de la energía propia generada. Se explicó que el reparto de gastos se realiza según el tipo de votaciones y según el coeficiente de propiedad de cada propietario, y se mencionaron posibles acuerdos dinámicos para adaptarse a las distintas circunstancias de los vecinos, ofreciendo así una amplia gama de opciones de gestión.

La necesidad de presentar un proyecto claro que incluya la empresa instaladora habilitada, los costos presupuestarios y los beneficios económicos, es imperativo para que la comunidad pueda tomar una decisión informada y consensuada fue una de las conclusiones de la jornada. Además, se informó sobre el hecho de que un acuerdo por tres quintos (60 %) de las votaciones en junta sirve para garantizar que la instalación se lleve a cabo y que todos los propietarios contribuyan económicamente.

Entre los tipos de acuerdos posibles, se delimitaron tres opciones:

·         Instalaciones privativas: destinadas exclusivamente al consumo de un propietario, para las que se requeriría el consentimiento de al menos un tercio de los propietarios, correspondiente al tercio del porcentaje total de la comunidad.

·         Instalaciones comunes en elementos comunes acordado por un tercio: quienes voten en contra no pueden ser responsables y no tendrán que asumir los gastos.

·         Acuerdo por tres quintos (60 %) de las votaciones: ese porcentaje asegura que la instalación puede llevarse a cabo y que todos los propietarios contribuirán económicamente. Se enfatizó la importancia de buscar consenso dentro de la comunidad, considerando que puede haber propietarios que no estén interesados o no puedan asumir la inversión.

 

Aclaraciones sobre las bonificaciones del IBI

Los participantes destacaron lo relevante de la conciencia social y el cumplimiento de normativas que promuevan la reducción del consumo energético. También, la importancia de evaluar los consumos energéticos de la comunidad para determinar la viabilidad económica de la instalación de placas solares. En relación a la bonificación del 50 % en el IBI, se aclaró que la subvención se otorga a la comunidad de propietarios, pero el beneficiario último es el propietario individual. La subvención se contabiliza según el porcentaje de la instalación que aportará cada propietario, teniendo en cuenta si están al corriente de pagos. Eso sí, la falta de pago por parte de algunos vecinos no conlleva automáticamente el rechazo del proyecto, sino que se solicita que regularicen su situación, ofreciendo un margen para subsanar cualquier discrepancia. Así pues, la decisión de no participar en el proyecto o votar en contra de la instalación de las placas solares no elimina la subvención, aunque reducirá la cuota de subvención debido a la menor cantidad de propietarios interesados.

Los asistentes preguntaron acerca de la opción de regular la instalación de placas solares en la azotea para que cada propietario tenga su espacio, y se recomendó que las instalaciones fotovoltaicas se sitúen en zonas comunes con un consenso común. También respecto del tiempo de espera para recibir los fondos. En cuanto a las subvenciones, se destacó la necesidad de obtener la licencia de obra correspondiente, a través de una comunicación previa que debe ser solicitada.