Energías renovables
La fotovoltaica batió récords en 2025 y ya es la primera tecnología del mix, pero se desacelera en 2026, lastrada por los bajos precios
Durante 2025 se instalaron 10.105 MW de nueva potencia fotovoltaica en España, de los que 8.966 MW correspondieron a plantas en suelo y 1.139 MW a autoconsumo, muy por encima de los 7,7 GW del ejercicio anterior. Sin embargo, a estas alturas de 2026, el ritmo se ha ralentizado y Unef contabiliza casi la mitad de instalación en suelo 4.788 MW y 780 MW más de autoconsumo. La patronal fotovoltaica lo definió como una “estabilización del sector”, durante la presentación de los datos, que forman parte de su Informe Anual, al tiempo que reclama “medidas para impulsar la demanda, la electrificación de la economía y el despliegue del almacenamiento”, con las que combatir los “precios cada vez más bajos desincentivan las nuevas inversiones futuras”.
La fotovoltaica, con una aportación de casi un 23 %, es ya la tecnología con más peso en el mix eléctrico, lo que desde Unef señalan que “está contribuyendo a contener significativamente los precios de la electricidad durante las horas solares, ante la escalada de precios de los combustibles fósiles”. La instalación de placas solares batió récords en un contexto de estabilización del sector, y con el horizonte de la electrificación y el almacenamiento como “palancas de desarrollo futuro”.
El informe solar de la Unión Española Fotovoltaica lleva por título “Desafíos de la segunda fase de la transición energética (2025-2030)”, y ha sido elaborado junto a la Universidad de Castilla-La Mancha. En él se analiza la evolución de la industria fotovoltaica y los principales retos que marcarán el desarrollo del sector hasta el final de la década. En 2025, España fue el segundo mercado fotovoltaico en 2025 de Europa, donde se instalaron 67,2 GWp, casi el 10 % de toda la capacidad instalada global, de 698 GWp, más que ninguna otra tecnología de generación.
En España, los casi 9 nuevos GW en suelo de 2025 se suman para alcanzar una potencia acumulada total de más de 46 GW, con lo instalado en 2026, mientras el autoconsumo rebasa la frontera de los 10 GW, si se añaden los 780 MW de lo que llevamos de año. No obstante, y pese a los récords, se trata de cifras todavía lejanas de los objetivos del PNIEC para 2030, que esperaban llegar con 19 GW de autoconsumo y más de 57 GW en suelo. En todo caso, el autoconsumo parece más estable de cara a 2026 que las instalaciones en suelo, después de que el descenso fuera leve en 2025, del 4 %, y las cifras indiquen que acabará este ejercicio en valores cercanos a los del año anterior. Y un dato más señala que ya alcanza la mitad del total el volumen de autoconsumo doméstico que se instala con baterías y también crece en el ámbito industrial.
Fuerte impacto económico e industrial
Desde el punto de vista económico, el sector fotovoltaico aportó 9.841 millones de euros, aproximadamente el 0,5 % del PIB español, y su huella económica total alcanzó 14.121 millones. El empleo asociado se situó en 134.708 personas y las exportaciones sumaron 3.208 millones de euros.
El sector lamenta en todo caso el escenario de precios bajos, afectados además por una evolución descendente que los lleva de los 42,28 €/MWh en 2024; a 36,39 €/MWh en 2025; y a 29,68 €/MWh en el primer semestre de 2026. Se incrementan también las horas solares con precios cero o negativos, que fueron 797 en 2025, mientras en 2026 ya rondan las 900 a comienzos de este mes de septiembre. En este sentido, Unef reclama medidas a favor de la demanda, la electrificación y el almacenamiento y un mercado eléctrico adaptado a la nueva realidad de las renovables, que se basa en poder convertir la ventaja del recurso solar en ventaja económica e industrial. En definitiva, en palabras del director general de la asociación, José Donoso, “un modelo equilibrado que garantice la rentabilidad adecuada al inversor”. En este sentido, desde la patronal se reclaman también “créditos ICO para la financiación de proyectos”.
Demanda, electrificación y almacenamiento para combatir los bajos precios
El informe apuesta por la electrificación de los usos finales como el principal desafío de la nueva fase. En los centros de datos, la industria, el hidrógeno, el almacenamiento o la movilidad eléctrica se concentra gran parte de la nueva demanda que viene y para la que las redes deben dar respuesta. Unef cifra en 71,5 GW los puntos de conexión de demanda ya concedidos o previstos de cara a 2030 y 24 GW más de capacidad solicitada y pendiente de resolver. Es ahí donde creen que la fotovoltaica y las renovables en general desempeñan un papel clave. Y también el almacenamiento detrás del contador, que en 2025 creció un 65 % con respecto al año anterior, hasta ser instalados 540 MWh. Suma 2.745 MWh en total desde 2022, con 33.031 MW con permiso concedido y 14.607 MW en tramitación. En este sentido, desde Unef consideran clave medidas como el desarrollo los permisos flexibles de acceso y conexión o la agilización de las tramitaciones. Y lamentan también un problema añadido, “la falta de recursos humanos en la Administración, que sufren los proyectos de almacenamiento con procesos de tramitación de hasta 6 meses”.
En definitiva, el sector continúa mostrando un presente vibrante, “se ha invertido en fotovoltaica sólo en el último año más que en cualquier otra tecnología energética en los últimos cinco”, pero también muchas incógnitas abiertas de cara al futuro. “La fotovoltaica ha demostrado que puede desplegarse a gran escala, generar empleo, atraer inversión, mejorar la competitividad de nuestra economía y proporcionarnos seguridad de suministro a un precio competitivo. Ahora comienza una segunda etapa más compleja, en la que debemos avanzar en aprovechar esa ventaja, electrificando nuestra economía, desplegando el almacenamiento y el autoconsumo a gran escala, adaptando el mercado eléctrico a la nueva realidad, y reforzar la integración social de los proyectos”, lo resume el presidente de Unef, Rafael Benjumea.
