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Francesc Acín, presidente de AFME

Francesc Acín es presidente de AFME desde 2013. Previamente había sido también presidente de Facel y CEO de Prysmian Group, entre otros cargos. En esta entrevista reflexiona con Instaladores 2.0 sobre la actualidad, los efectos de la pandemia provocada por el COVID- 19 y la crisis y las alternativas para emprender una reconstrucción y una recuperación sólidas y duraderas.

 

La crisis desatada por el COVID – 19 ha supuesto un reto para el sector y un desafío sobre cómo afrontar ahora la reactivación de la mejor forma, ¿cuáles son los principales problemas que han sufrido los fabricantes de material eléctrico en este periodo y cuáles son las principales necesidades que tienen ahora en su vuelta a la actividad?

Esta crisis, además de una tragedia por las muertes y el dolor que ha causado, ha afectado muy negativamente a nuestra economía y a nuestro sector. En las primeras semanas sufrimos una caída importante de la facturación, que fue agravándose conforme se endurecían las condiciones del confinamiento. También nos afectó la falta de claridad inicial sobre si nuestro sector estaba o no incluido en los sectores esenciales y en qué condiciones podíamos mantener nuestra actividad, aspecto que ayudamos a aclarar con el esfuerzo coordinado de las diferentes asociaciones del sector.

Afortunadamente, conforme se fue reabriendo la economía la actividad del sector inició un proceso paulatino de recuperación. En este proceso necesitamos, tan rápido como lo permitan las circunstancias sanitarias, que se recupere completamente la actividad económica y volvamos lo antes posible a una cierta normalidad.

A medio y largo plazo necesitamos también una apuesta de país por el sector industrial que se traduzca en una estrategia clara y en medidas concretas que ayuden al tejido empresarial industrial. La industria es fuente de riqueza, exportación y de empleo estable y de calidad. Debería representar un 20 % del PIB y los recursos destinados a I+D+I deberían estar en un 2,1 %, que es la media de los países de la UE

Francesc Acín, presidente de AFME

«Se debería aprovechar el efecto locomotora del sector energético para impulsar proyectos en áreas como las infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, las energías renovables, la rehabilitación energética de edificios, etc»

 

Las caídas de facturación de marzo y abril auguran resultados muy negativos, ¿cómo ha mejorado la situación en mayo y junio y qué evolución prevén para el resto de 2020?, ¿qué medidas gubernamentales y de las diferentes administraciones creen necesarias para afrontar y poder superar la crisis?

Efectivamente la caída se inició en la segunda quincena de marzo. Llegó a su paroxismo en la segunda semana de abril, con la Semana Santa y la hibernación de la actividades no esenciales, y a partir de ahí hemos ido recuperando poco a poco la actividad.

La estadística mensual de nuestra Junta Directiva ha deparado un decrecimiento del 23,34 % para el periodo de enero a mayo, con respecto a 2019. Si no hay rebrotes importantes, esperamos una recuperación lenta pero sostenida en el tiempo. Pero sectores importantes de nuestra economía, como por ejemplo el turismo, tendrán un mal 2020 y eso impactará en otros como el nuestro. En este escenario, y con toda la incertidumbre que todavía afecta a nuestro entorno, podría ser que cerráramos el ejercicio con una caida en las ventas del mercado nacional en una horquilla entre el 15 % y el 20 %.

El principal factor que podría suavizar los efectos de la presente crisis sería que se controlara al máximo el contagio, a través de una vacuna o un tratamiento médico eficaz. Necesitamos que, desde la Administración Pública, se programen medidas encaminadas a reducir los efectos de la crisis entre las empresas, los autónomos y los trabajadores, así como a potenciar una rápida reactivación de la economía. Medidas para fomentar una liquidez inmediata, tales como el aplazamiento de pago de impuestos, cuotas de la Seguridad Social diferidas o reducción de plazos de pago. Además se debería aprovechar el efecto locomotora del sector energético para impulsar proyectos en áreas como las infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, las energías renovables, la rehabilitación energética de edificios, etc., que no tienen coste para las arcas del Estado y que podrían generar más de 100.000 empleos de alta cualificación. La Administración sólo debe actuar, en la mayoría de los casos, como facilitador, evitando trabas burocráticas, que son impedimentos para estos proyectos.

En este sentido, desde el inicio de la crisis, AFME ha echado de menos, por parte del Gobierno actual, una mayor interlocución con las asociaciones empresariales, que conocen los problemas de sus sectores y hubiesen contribuido a la toma de mejores decisiones.

Hace varias semanas afirmaban que la mitad de sus asociados tenían ya problemas de aplazamiento de vencimientos e impagos de clientes, ¿en qué medida están actuando para hacer frente a esta situación y qué impacto prevén que tendrá para las empresas?

Habrá que ver cómo evoluciona nuestra economía y el sector en los próximos meses, pero evidentemente cuando hay problemas el riesgo de impagos y la morosidad repuntan con consecuencias negativas para toda la cadena de valor. En AFME, desde nuestros inicios, contamos con un servicio de Incidencias Comerciales que permite a nuestras empresas estar informadas de los clientes que empiezan a dar problemas en los pagos, para gestionar lo mejor posible sus riesgos. Además somos miembros muy activos de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, entidad de la que soy el vicepresidente. Desde ella luchamos para que los plazos de pago se ajusten a lo que marca la ley. Si las Administraciones Públicas y algunas de las grandes empresas del país cumplieran con los plazos legales, significaría una inyección de más de 130.000 millones de euros en el sistema, que ayudarían de una forma notable a paliar los efectos de la crisis, para ello sólo es necesario voluntad política. Periodos excesivos de pago hacen más ineficiente nuestra economía y aumentan el riesgo que tienen que asumir las empresas.

La pandemia y la crisis han persuadido al sector acerca de la necesidad de que exista una mayor unión entre colectivos e incluso una creciente demanda en cuanto a una respuesta común en forma de lobby, ¿cómo cree que debe implementarse esa unidad y cuáles son los pasos necesarios para llevarla a cabo?

En realidad, esa unión siempre ha existido y muestra de ello ha sido la publicación de declaración del sector como actividad esencial cuando el Gobierno decretó la hibernación de las actividades no esenciales. Esa rápida reacción se produjo gracias a la excelente relación entre todas las asociaciones y debe servirnos como referencia para llevar a cabo más acciones comunes porque ello nos hace más fuertes e influyentes frente a la Administración.

Francesc Acín, presidente de AFME

«Somos un sector esencial para el desarrollo e implantación de tecnologías e infraestructuras que están marcando y marcarán los cambios más importantes en nuestro modelo de vida y sociedad»

 

La emergencia sanitaria ha puesto de manifiesto esa esencialidad de nuestro sector y la necesidad de reivindicar su condición estratégica, ¿en qué medida cree que esa realidad es visible para las diferentes administraciones y la Sociedad en general y cómo podría ayudar esa “voz única” para transmitirla y hacerlas más creíble?

Efectivamente, nuestro sector es fundamental en una crisis sanitaria como la que hemos sufrido. Y no sólo por los productos específicamente diseñados para el sector hospitalario, es evidente que ni hospitales, ni residencias de ancianos, ni fábricas ni hogares pueden funcionar sin una instalación eléctrica en condiciones. Además, somos un sector esencial para el desarrollo e implantación de tecnologías e infraestructuras que están marcando y marcarán los cambios más importantes en nuestro modelo de vida y sociedad.

Es muy importante que todos los colectivos de nuestro sector lancemos un mensaje común que evidencie que todos empujamos en la misma dirección. Y eso debemos compaginarlo con acciones conjuntas que nos ayuden a difundir el mensaje y ser más influyentes.

Desde Afme, cómo vislumbran la vuelta a la normalidad en el sector, ¿cómo prevén los eventos y presentaciones del futuro?, ¿cómo serán las ferias y encuentros sectoriales?

A corto plazo se verán afectadas sin duda por la pandemia y tendrán que reforzar sus protocolos de higiene, gestión de flujos de visitantes, etc, Además creo que en la parte final del año, entre todos deberíamos hacer un esfuerzo para reducir en lo posible el número de eventos y poder concentrar todos los recursos en la salida de la crisis. Pero deseamos que tras la “nueva normalidad” no tarde mucho en llegar la “verdadera normalidad”, en la que tengamos una vida, tanto privada como laboral, muy parecida a la que teníamos el año pasado. Y eso se traducirá probablemente en unas ferias y encuentros sectoriales que probablemente aprovechen mejor la tecnología, pero que lo hagan para optimizar sus resultados, no como imposición por un entorno como el actual.

Por último y en medio de un periodo de incertidumbre como éste, ¿qué mensaje optimista y de futuro le gustaría transmitir al colectivo que representa desde la presidencia de Afme?

Si bien estamos en una crisis dura y que nos ha afectado a muchos niveles, sin duda será mucho más corta que la anterior. Y nuestro sector está muy bien posicionado por su experiencia y profesionalidad, para aprovechar las oportunidades que se abrirán con los cambios hacia sociedades más preocupadas por el medioambiente y por una gestión optimizada de los recursos.