Conecta con nosotros

Entrevistas

“El aumento de costes, especialmente de los energéticos, resta competitividad a la economía española frente a otras”

Publicado

el

Jordi Calvo, presidente de Facel

Jordi Calvo preside FACEL desde el inicio de 2017, en representación del Grupo Prysmian, del que fue nombrado CEO en 2013. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Central de Barcelona y con más de dos décadas de experiencia en puestos directivos, ha sido director financiero y de IT en el Grupo Pirelli y ya formaba parte del Consejo de Administración de la corporación en 2004.

 

 

Desde FACEL se explicitó con rotundidad la preocupación del colectivo de empresas por la situación en relación con el desabastecimiento, ¿en qué medida cree que afectará principalmente a las empresas en este ejercicio, en el que ya sufren otros problemas como el encarecimiento de las materias primas o el de los costes energéticos?

La situación de falta de materiales, agravada por las huelgas del sector logístico, afectó a nuestros procesos productivos y perjudicó nuestra capacidad de proveer productos en tiempo al mercado.

Esto unido al aumento de costes, que sí se repercutieron al mercado, aunque con bastante retraso, ha empezado a lastrar y está lastrando de hecho la cuenta de resultados de nuestros asociados de modo significativo.

Jordi Calvo, presidente de Facel

“El escenario es de una inflación sostenida en términos de coste, que reducirá la competitividad de nuestra industria en los mercados exteriores y también en el nacional y que acabará afectando a la demanda”

 

 

Precisamente estos dos últimos factores también han complicado mucho la situación de la fabricación durante los últimos meses, ¿qué valoración hace FACEL de ambos, de los incrementos de costes energéticos y de los materiales que emplean en la producción?

A menudo tenemos la impresión de que realmente no existe demasiada sensibilidad respecto a los efectos nocivos que tiene el aumento de costes energéticos, ya que derivará en un aumento desbocado de la inflación y de los costes salariales para las economías española y europea. La pérdida de competitividad de nuestros asociados en mercados fuera de Europa se está traduciendo en la salida de estos mercados, con la consiguiente pérdida también de volúmenes y empleo. Igualmente, a nivel nacional nos exponemos a sufrir la competencia por parte de importadores que producen en países no afectados por el sistema de fijación del precio de la energía que rige en Europa, que seguramente no atienden para nada a las urgencias de los sectores secundarios. No es extraño imaginar el cierre de fábricas en Europa, más o menos intensivas en la utilización de energía eléctrica o el gas.

En España, a diferencia de otros países europeos, estamos a la espera de la concreción de las medidas significativas anunciadas por el Gobierno para contener el impacto del aumento de costes de la energía en la factura doméstica o de la industria. Otros países han limitado el aumento o subvencionan una parte del aumento de coste que esta situación supone para la industria.

En consecuencia, incluso dentro de Europa estamos perdiendo competitividad, permitiendo una inflación propia de un país no europeo que, inexorablemente, se traducirá en aumento de los salarios y una segunda ola inflacionista.

Advertisement

Jordi Calvo, presidente de Facel

“A nivel nacional nos exponemos a sufrir la competencia por parte de importadores que producen en países no afectados por el sistema de fijación del precio de la energía que rige en Europa”

 

 

¿Y ante qué escenario podríamos situarnos en un futuro a medio plazo si dichas situaciones no se atenúan y la escalada continúa?

Sí, el escenario es de una inflación sostenida en términos de coste, que reducirá la competitividad de nuestra industria en los mercados exteriores y también en el nacional y que acabará afectando a la demanda. Esta situación llevará a un aumento de costes y precios sin aumento real de la actividad productiva. Un escenario muy peligroso.

 

En todo caso, el informe sobre los efectos COVID-19 muestra una visión optimista cuando señala que más de la mitad de las empresas manifiestan haber mejorado sus ventas y casi 9 de cada 10 asegura no tener haber tenido cancelaciones de pedidos, ¿hay razones sólidas para creer en ese optimismo?

La situación COVID parece superada, pero la comparación real debe ser en términos de unidades físicas y no monetarias, respecto al periodo prepandemia. Si hacemos este análisis veremos que aún hoy no se ha recuperado el nivel de actividad del 2019.

Jordi Calvo, presidente de Facel

“Desde FACEL queremos poner el foco en la necesidad de revisar el estado de la instalación eléctrica antes de acometer cualquier rehabilitación”

 

 

¿Cómo valora las medidas tomadas para intentar frenar la subida de precios de la energía?, ¿Cree que es viable que tengan efecto real durante los próximos meses?

En España, la única medida significativa para contener el impacto del aumento de costes de la energía en la factura doméstica o de la Industria y que todavía está pendiente de aplicación real, es el Acuerdo político España – Portugal para limitar el precio del gas hasta 50€ el megavatio/hora y que tiene, a priori, el visto bueno de la Comisión Europea.

Advertisement

Parece de aplicación en junio, lo cual es urgente y necesario para competir en Europa a igualdad de condiciones, pero no suficiente para hacer frente a actores de fuera de la Unión Europea.

FACEL participa en el MacroProyecto Tractor que promueve la rehabilitación y la instalación eléctrica como parte esencial de la misma, ¿Cómo valora los avances y qué pasos considera necesarios de cara a una alternativa tan necesaria para un país con 8,5 millones de viviendas de más de 50 años de antigüedad?

La antigüedad media del parque de viviendas en España es muy elevada y el 83 % de las instalaciones eléctricas en viviendas no se corresponden con lo establecido en el actual Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Desde FACEL queremos poner el foco en la necesidad de revisar el estado de la instalación eléctrica antes de acometer cualquier rehabilitación.

Pensamos que, dado que la instalación eléctrica es la columna vertebral de unos edificios que, según el PNIEC han de ser cada vez más sostenibles, no es adecuado llevar a cabo una rehabilitación energética residencial si no se dispone de instalaciones preparadas, eficientes, inteligentes y seguras. Además, ahora es el mejor momento ya que el MITMA y la Dirección General de Vivienda han confirmado que dicha adecuación será subvencionable, según se desprende del Real Decreto 853/2021, si se realiza en el marco de una rehabilitación integral.