SHARE
Francisco Pardeiro, presidente de ANFALUM

Ingeniero Forestal por la Universidad Politécnica de Madrid y en Leadership & Change Management por IMD (The International Institute for Management Development) en Lausana, Suiza, Francisco Pardeiro inició su andadura profesional en Icona, para más tarde vincularse al sector industrial en firmas como Otis, Komatsu o Kone. En esta última lidera equipos comerciales y de alta dirección hasta 2016, cuando asume el cargo de director general de Schreder España. Preside ANFALUM desde inicios de este 2022.

 

Desde su acceso a la presidencia de ANFALUM, el mercado ha vivido un periodo convulso a raíz de la invasión de Ucrania y como consecuencia de los problemas con los suministros de materias primas y el encarecimiento de sus precios y los de la energía, ¿cómo valora la situación actual de la industria y en qué medida cree que va a afectar a la evolución del ámbito de la iluminación este año?

La situación está, como se diría coloquialmente, que no salgo de una y me meto en otra. Siendo francos, 2022 empezó con bastante optimismo y, como adelantamos en la asamblea de diciembre, nuestras previsiones eran recuperar los niveles de ventas previos a la COVID-19. Sin embargo, en el último trimestre de 2021 comenzaron a saltar las alarmas cuando los componentes electrónicos y algunas materias primas empezaron a escasear.

Y ahora, metidos en 2022, venimos arrastrando esta crisis de materias primas y componentes, un aumento de precios y, por sorpresa, la guerra de Ucrania. La previsión, con todos estos factores, es que este año será de retroceso y habrá que esperar a recuperar los números en verde para 2023.

 

¿Cómo valoran la incidencia de cada uno de esos factores para la fabricación de productos de iluminación? ¿Y ante qué escenario podríamos situarnos en un futuro a medio plazo si dichas situaciones no se atenúan y la escalada continúa?

Con la crisis de componentes y materias primas ha quedado patente la debilidad de nuestra cadena de suministro, y la enorme dependencia que hemos creado todos de Asia. No sólo el sector de la iluminación, hablo de toda la economía a escala mundial. Sería muy deseable perseverar urgentemente en tener proveedores de componentes electrónicos más cercanos a Europa, o incluso fabricantes europeos, sin perder de vista la economía circular para reintroducir el máximo de componentes a los procesos productivos y salvar estos baches.

El escenario a corto y medio plazo, no es alentador. Las previsiones, a pesar del aumento de costes que los fabricantes repercutimos en nuestros precios, y a pesar de la falta de materias primas, eran positivas para 2022. Ahora, con el boom de costes energéticos y la guerra de Ucrania, el escenario a futuro es imprevisible, pero tiene tintes negativos. Si logramos un ejercicio con crecimiento plano sería una buena noticia que amortigüe tanta adversidad mercantil.

Francisco Pardeiro, presidente de ANFALUM

Con la crisis de componentes y materias primas ha quedado patente la debilidad de nuestra cadena de suministro, y la enorme dependencia que hemos creado todos de Asia”

 

 

2021 ya fue un año de recuperación, pero no en la plenitud que podría esperarse después del retroceso de 2020 y las consecuencias de la pandemia, ¿En qué sentido cree que el mercado está preparado para confirmar esa recuperación y en qué aspectos fundamentales puede apoyarse la mejoría?

Las previsiones están cambiando conforme avanza el año, y buen ejemplo es como el Gobierno Español ha reducido las previsiones de crecimiento de este año del 7 al 4,5 %. Esta medicina, aplicada a nuestro sector, se traduce en lo que venía refiriendo anteriormente: ese cóctel explosivo de encarecimiento de la energía, falta de componentes y materias primas, subida de costes, y la guerra de Ucrania, que encarece aún más todo… El resultado es que nuestra industria está preparada para capear estas situaciones, pero no podemos tener músculo financiero eterno y la mejoría de ventas tardará en llegar.

 

En todo caso, el ámbito del material eléctrico en general muestra síntomas de optimismo, más de la mitad de las empresas manifiestan haber mejorado sus ventas y casi 9 de cada 10 asegura no haber tenido cancelaciones de pedidos, ¿hay razones sólidas para creer en ese optimismo también en el apartado de la iluminación?

No quiero pecar de pesimista, prefiero que seamos realistas y que tengamos presente que todos los factores exógenos a nuestro producto de iluminación influyen, y mucho. Y no hacen prever un año 2022 positivo. Por tanto, el optimismo debe ser moderado y esperar a que se solucionen estos hándicaps.

 

Sería muy deseable perseverar urgentemente en tener proveedores de componentes electrónicos más cercanos a Europa, o incluso fabricantes europeos, sin perder de vista la economía circular”

 

 

¿Cómo valoran las medidas tomadas para intentar frenar la subida de precios de la energía?, ¿Cree que es viable que tengan efecto real durante los próximos meses?

Todos deseamos reducir los costes energéticos. Para un fabricante de iluminación el coste de la energía se ha multiplicado por cinco, incluso más. Ya hemos visto cómo algunas empresas con alta demanda energética en sus procesos productivos han tenido que parar. Nuestra valoración es positiva, si se trata de poner coto a unos precios desorbitados, sin techo. Confiamos en que tenga efecto a corto plazo y que la tensión que ha generado en la cadena de valor, especialmente a los fabricantes, se vaya reduciendo para volver a estabilizar el mercado.

 

Ledificación, conectividad, digitalización de la luz, Human Centric Lighting… El sector de la iluminación está en medio de un proceso de transformación y modernización en el que debe sentar las bases de su evolución futura, ¿con qué perspectivas afrontan ese cambio y cómo valora el proceso a medio y largo plazo?

Ya emprendimos esos cambios tecnológicos hace años con la ledificación del mercado, una tecnología tan eficiente, duradera, fiable, que ha supuesto una revolución en la forma de entender la luz en todos sus aspectos.

Ahora es el momento de perseverar en la luz inteligente y adaptada al ser humano, fomentando la conectividad y la digitalización de la luz como tecnología habilitadora de la infraestructura IoT. También tenemos un frente importante con el Ecodiseño. ANFALUM ayuda a los fabricantes a hacer rentables todos los cambios a los que obligará la Normativa Europea, que empoderan al cliente final con el “derecho a la reparabilidad”. Esto de la Economía Circular implica no sólo a los fabricantes, nos influirá a medio y largo plazo a toda la cadena de valor.

Los edificios son responsables del 40 % del consumo de energía de la UE, aproximadamente el 36 % de las emisiones de CO2 y el 55 % del consumo de electricidad, por lo que la reducción de las emisiones y el ahorro de energía son cruciales para la consecución de los objetivos europeos en materia de clima y energía.

Nuestro sector debe tener en sus miras estratégicas otros nichos de mercado más allá de ledificar la sociedad. La conectividad y el desarrollo de la infraestructura IoT propiciarán ciudades inteligentes, hogares más digitalizados, etc. Pocos sectores han tenido en los últimos años, un dinamizador tan crucial como ha sido el LED para la iluminación. Debemos mirar hacia ese futuro, el de habilitar la iluminación con la conectividad que requiere nuestra sociedad.

 

Nuestro sector debe tener en sus miras estratégicas otros nichos de mercado más allá de “ledificar” la sociedad. La conectividad y el desarrollo de la infraestructura IoT propiciarán ciudades inteligentes y hogares más digitalizados, etc.”

 

 

Entre los aspectos a reforzar durante su presidencia ha subrayado las estadísticas y los informes de mercado, así como su vigilancia para evitar la fabricación fraudulenta, ¿cómo prevé potenciarlos y en qué aspectos quieren incidir especialmente?

Debemos dar un servicio continuo de información, de flujo de datos estadísticos que permitan tomar decisiones de marketing acertadas a nuestras empresas. Servirles de brújula, marcando tendencias y que cada marca tome su mejor decisión, es algo que pongo en valor con mi presidencia.

Y acerca de la vigilancia de mercado es conocida nuestra labor en colaboración con UNE. Alfredo Berges, además, es el presidente del Observatorio de Vigilancia de Mercado. Esa labor excepcional arroja datos preocupantes en muchos aspectos, pero también ofrece un margen de mejora importante para las marcas que quieren comercializar sus productos en la UE. En Europa, tenemos que vender nuestros productos y servicios conforme a normas, con homologaciones y diseños correctos, normalizados, que garanticen la usabilidad, fiabilidad, seguridad, y reciclabilidad.