“Humble Lamppost” es una iniciativa enmarcada en el proyecto MAtchUP, desarrollado por el Ayuntamiento de Valencia y Las Naves y que forma parte de toda una serie de ideas y proyectos innovadores en torno a Missions València 2030, el modelo de gobernanza de innovación que la ciudad levantina ha diseñado para para sí misma y que cuenta con el reconocimiento de la Comisión Europea.

 

Gracias a él la capital valenciana podrá instalar cargadores en una decena de luminarias de alumbrado público, con el objetivo de testear su funcionamiento, que permitiría reducir el coste de un cargador nada menos que a un importe 50 veces inferior. Si un cargador específico puede llegar a suponer una inversión de 50.000 euros, la conversión de las farolas no pasaría de los 1.000 euros, teniendo en cuenta que el suministro de energía se efectúa mediante la red municipal.

Las farolas que cuenten con el citado cargador permitirán a los conductores de vehículos eléctricos enchufarlos a ellas para recargar las baterías de sus coches. Ante la dificultad para implantar una infraestructura de recarga suficiente para lograr cubrir las necesidades del parque eléctrico con el que nuestras ciudades esperan contar en un futuro próximo, esta alternativa daría viabilidad a esa expansión y permitiría reducir los gastos necesarios para electrificar el tráfico urbano.

 

Dos cargadores en cada farola

La idea se basa en aprovechar la instalación de alumbrado público que ya existe para que sea útil también en las horas en que no es precioso usarla. La adaptación de las farolas para convertirlas en puntos de recarga para vehículos eléctricos permite incluir dos modelos de cargadores en cada una de ellas con un sistema envolvente diseñado para evitar el vandalismo incluido. Si el programa logra implantarse a gran escala en la ciudad sería un aliciente indudable para extender la movilidad eléctrica. La previsión es que algunas de las farolas de la decena elegida podrían contar ya con los cargadores antes de que acabe el año.

El proyecto MAtchUP incluye además muchas otras acciones encaminadas a detectar posibilidades de aplicaciones en terreno urbano de las energías renovables. En concreto se trata de más de medio centenar de iniciativas, entre las que destacan también un proyecto para obtener energía a partir de las olas, o también, y con el objetivo de combatir la pobreza energética, instalar sensores en viviendas de los poblados marítimos de la capital valenciana para que los usuarios puedan consultar los datos que se generan en sus propios hogares y facilitar así la reducción del importe de su factura.