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Los instaladores

Radiografía del sector instalador en Baleares, de la mano de Asinem

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Radiografía del sector instalador en Baleares, de la mano de Asinem

Antes de final de año y del cierre de la actividad anual, Asinem hizo balance de la situación en el sector instalador en la Comunidad Balear en una nueva edición del “Café de Asinem”, un encuentro-debate que, en este caso, puso sobre la mesa una radiografía del sector de las instalaciones en el momento de cierre del año 2023.  

 

El catedrático Antoni Riera Font, director técnico de Fundación Impulsa, aprovechó para resumir el estado del sector en 2023 y poner el énfasis en las recomendaciones para 2024. En su intervención, centrada en las perspectivas de negocio, sus oportunidades y tendencias empresariales en un contexto marcado por cambios significativos, Riera subrayó que se han alcanzado los mismos niveles de resultado que en 2019, tras atravesar dos años de pandemia y dos de recuperación, lo que representa un hito en productividad y actividad económica. Los temas abordados incluyeron macroeconomía y los factores que impulsan el cambio económico actual. Además, se exploraron los perfiles profesionales necesarios para adaptarse a este escenario de continua transformación.

De cara al año recién comenzado, la previsión se enfoca en explorar y especializar los negocios con más servicios y enfocarse en accesibilidad, seguridad y eficiencia lo que implica una mayor complejidad en las relaciones con el sector servicios para una transformación sectorial y mejorar los resultados económicos.

 

El negocio de las pymes instaladoras está marcado “por una fortaleza y salud envidiables”

Para el ponente, el planteamiento del escenario marco actual se sitúa en el ámbito de la sostenibilidad y la economía circular, con base en un estudio que revela que el 40 % de los alemanes residentes y visitantes de Baleares estaría dispuesto a pagar por alojamientos sostenibles, una tendencia que aún no es evidente en países como España y Reino Unido, lo que supone una notable diferenciación para el territorio y las empresas complementarias como las del sector instalador. Riera valora que el negocio de las pymes instaladoras está marcado “por una fortaleza y salud envidiables” y, en su opinión, uno de los indicadores financieros más importantes para conocer la rentabilidad de las empresas instaladoras (rentabilidad sobre patrimonio neto) es del 14,5 % más alto que el de muchos sectores, incluido el turístico. Aun así, con un dato tan favorable de rendimiento (ROA del 5,9 %) se consigue con márgenes bajos (4,3 %) superados por una alta rotación (1,361 % – el sector hotelero tiene como referencia un 0,6 % de rotación) que es hoy por hoy uno de los principales aspectos que contribuyen a la rentabilidad. La productividad es un factor clave sobre la razón de porqué las empresas instaladoras a pesar de que representan un 2,9 % del volumen empresarial de Baleares sólo contribuyen con un 1,8 % al PIB de la Comunidad.

En cuanto al mapa de diversificación de las empresas de las instalaciones (1.589 empresas en Baleares) actualmente el 49,9 % son predominantemente eléctricas; en segundo lugar, el 36 % destinan a servicios de fontanería, calefacción y aire acondicionado; el 12,3% otros servicios de instalaciones en obra; el 1,2 % a servicios de sistemas de seguridad; y el 0,7 % a reparaciones de equipo eléctrico. Riera prevé un incremento muy llamativo de los apartados de seguridad e integración de las instalaciones. Otro dato se refiere al rendimiento por trabajador de media en Baleares, que es de 25.232 euros, muy inferior a los 73.400 euros del País Vasco,

Entre las conclusiones de la jornada, el ponente destaco que “las situaciones de incertidumbre nos brindan nuevas oportunidades para implementar estrategias en escenarios cambiantes” y también que “con los resultados de 2023, gracias a la rentabilidad, la recomendación es amortizar deuda y con lo que quede plantear inversión moderada en especialización y reformulación del servicio”. Subrayó también la importancia de aprovechar la capacidad existente para fortalecer la economía, especialmente al establecer relaciones entre industria y construcción, mientras se destaca la falta de conexión del sector instalador con el sector de servicios. La prevención de riesgos laborales, como aspecto que incide en la productividad, la siniestralidad o la falta de formación también tuvieron su espacio, “la realidad muestra que la formación profesional es un pilar fundamental para garantizar la excelencia en los trabajos realizados”. La relevancia de contar con personal titulado y con formación específica en cada campo laboral también fueron otros aspectos destacados.