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Fegicat y la Generalitat presentan un QR que verifica las habilitaciones profesionales de las empresas instaladoras
Reforzar la seguridad industrial y la transparencia y luchar contra el intrusismo son los principales objetivos de una iniciativa presentada conjuntamente por la Generalitat de Catalunya y Fegicat, Federación de Gremios de Instaladores de Cataluña, y que consiste en un certificado QR que permite acreditar y verificar de forma inmediata las c con las que cuenta una empresa instaladora.
El sistema se basa en el Registro de Agentes de la Seguridad Industrial de Cataluña (RASIC), el registro donde ya está inscritas como empresas instaladoras y mantenedoras habilitadas. Ahora, cada empresa dispone de un código QR propio que funciona como una acreditación digital: escaneándolo con el móvil, un socio, un subcontratista o un cliente puede comprobar al instante su habilitación profesional y si ésta es vigente, sin necesidad de buscar documentos ni realizar consultas adicionales.
Para obtener dicho código QR, las empresas instaladoras deben estar inscritas en el citado registro y luego deben acceder a su Área Privada de Empresa, donde hallarán la nueva funcionalidad que les permitirá generar dicho código y también los certificados asociados. De la misma forma, también pueden hacerlo a través de un intermediario, una gestoría o una asesoría, a la que previamente le hayan facilitado los permisos de acceso correspondientes, para que puedan generarle en su nombre tanto el QR como los certificados.
Mayor credibilidad ante clientes, empresas y colaboradores
El Departamento de Empresa y Trabajo del gobierno autonómico catalán, a través de la Ventanilla Única, ha trabajado en este proyecto, que se ha desarrollado con la participación del sector instalador y la colaboración de Fegicat. La iniciativa permite, por ejemplo, que cualquier empresa instaladora que necesite de otra para un proyecto conjunto, o deba subcontratarle una parte de una obra, pueda asegurarse casi automáticamente de si la empresa con la que negocia esa colaboración está realmente habilitada para llevar a cabo la actividad requerida. O también, si es un cliente el que le solicita demostrar sus habilitaciones, pueda hacerlo en breves momentos. El código QR permite obtener una mayor credibilidad ante clientes, empresas y colaboradores, y lo hace sin depender sólo de la palabra. Asimismo, contribuye a reforzar la confianza en el sector, un aspecto especialmente relevante para hacer frente al intrusismo profesional, una reivindicación histórica del sector y de la práctica totalidad de las asociaciones y federaciones en las que se agrupan las empresas instaladoras, como es el caso de Fegicat, cuyo presidente, Èric Martí, afirmó sobre el código QR que “el reto es que lo utilicen todas las empresas y, por eso, lo desplegaremos desde los dieciséis gremios territoriales de la Federación, que reúnen a más de 5.200 empresas instaladoras y cerca de 26.000 profesionales”.
En todo caso, su uso es voluntario y se puede incorporar a facturas, presupuestos, correos electrónicos, vehículos y material corporativo o también en la propia página web de la empresa. El objetivo es facilitar el acceso a una información que ya existía, pero que hasta ahora no siempre era fácil de localizar y consultar de forma ágil. Además, desde la propia Generalitat, el proyecto se enmarca igualmente en la opción de reaprovechar los datos de las empresas y los profesionales que ya están en poder de la Administración para evitar pedirlos repetidamente. Así también se conseguiría simplificar trámites, reducir cargas administrativas y poner a disposición del sector herramientas que aporten mayor agilidad, transparencia y confianza.
