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Fegicat vuelve a alertar sobre la falta de instaladores, “que pone en riesgo la transición energética en Cataluña”
La Federación de Gremios de Instaladores de Cataluña presentó la semana pasada el Informe Sectorial 2026 sobre transición energética y mercado laboral, un estudio que pone de manifiesto la grave carencia de profesionales cualificados que sufre el sector instalador y que amenaza directamente el cumplimiento de los objetivos climáticos y energéticos de Cataluña.
Según los datos que incluye este análisis, el déficit actual de profesionales cualificados en Cataluña en la profesión instaladora es de 21.853, un 12 % más que el año anterior, de tal manera que el estudio concluye que se deberían incorporar en la comunidad catalana hasta 107.000 nuevos instaladores en los próximos 25 años.
2 de cada 3 empresas, con dificultades para contratar
Fegicat advierte “que la falta de mano de obra cualificada ya es el principal cuello de botella para el despliegue de las renovables, el autoconsumo, el almacenamiento, la movilidad eléctrica y las medidas de eficiencia energética. El 66,7 % de las empresas tiene dificultades para contratar una situación que ya frena proyectos, limita el crecimiento empresarial y tensiona los costes del sector”. Añaden también que “las tecnologías existen, el marco normativo está definido y la inversión es movilizable. Lo que faltan son profesionales cualificados para ejecutar las instalaciones necesarias».
El estudio también alerta sobre la baja incorporación de mujeres en el sector. Únicamente el 8,6 % de las nuevas matriculaciones de Formación Profesional vinculadas al sector corresponden a alumnos femeninas. Por otra parte, la tasa de abandono escolar en estas formaciones profesionales es del 61,3 % en mujeres. El director general de Fegicat, Raúl Rodríguez, asegura que “no es un problema de futuro: es una emergencia de presente y una oportunidad de país que no podemos dejar de lado«, y añade que “sin los profesionales que ejecutan las instalaciones, las inversiones en electrificación no se podrán llevar a cabo». Similar valoración hace el presidente de la Federación, Èric Martí, que además demanda una respuesta coordinada entre administraciones y entidades: «pedimos una coordinación efectiva entre los departamentos implicados para activar las medidas que el sector necesita».
10 palancas de acción para revertir el problema
Pasando a la acción, desde Fegicat proponen “la activación inmediata de diez palancas de acción para revertir el déficit de profesionales cualificados”. Las medidas son las siguientes:
- Potenciar la figura del tutor mancomunado, financiada por la Generalidad y gestionada por las asociaciones gremiales, para facilitar la participación de microempresas y pequeñas empresas en la FP dual.
- Homologar previamente la formación en prevención de riesgos laborales que ya se imparte en los centros de formación, de forma que los alumnos puedan acceder a obras e instalaciones con todas las garantías antes de iniciar las prácticas duales.
- Actualizar tecnológicamente las aulas de formación profesional, incorporando las nuevas necesidades vinculadas a renovables, almacenamiento, electrificación, eficiencia energética e inteligencia artificial. Estas adecuaciones podrían realizarse en colaboración con los gremios de instaladores, como ya se ha hecho con éxito en algún territorio.
- Crear un registro digital de competencias profesionales, que permita acreditar y poner en valor la formación continua, la experiencia en obra y los reciclajes técnicos adquiridos a lo largo de su vida laboral.
- Impulsar un programa específico del SOC para el sector instalador, orientado a personas en paro o profesionales que quieran reconducir su carrera hacia el ámbito de la instalación y la transición energética.
- Desarrollar programas de atracción de talento joven, en colaboración con el Departamento de Educación, para dar a conocer las oportunidades profesionales, salariales y de futuro del sector.
- Incrementar la oferta de Formación Profesional, con nuevas plazas, nuevos itinerarios y mayor capacidad docente, especialmente en las comarcas y especialidades con más déficit de profesionales.
- Desarrollar un programa específico para incorporar a mujeres al sector, con referentes femeninos, campañas de promoción, becas y medidas para reducir el abandono de las mujeres en los estudios técnicos.
- Establecer una vía rápida de acreditación para profesionales cualificados procedentes de terceros países, supervisada por la Generalidad y conectada con una bolsa de trabajo sectorial.
- Potenciar la conexión entre centros formativos y empresas, especialmente con pequeñas y medianas empresas, para facilitar la inserción laboral y adaptar mejor la formación a las necesidades reales del mercado.
Y concluyen que es “imprescindible desplegar estas medidas de forma inmediata y coordinada entre los departamentos implicados si Cataluña quiere acelerar el despliegue de renovables, garantizar la seguridad y resiliencia del sistema energético y convertir la transición energética en una oportunidad real de crecimiento, empleo calificado y competitividad industrial”.
