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Primer día con generación eléctrica sin producción de carbón

Por vez primera en su historia, España produjo el pasado sábado 14 de diciembre toda su energía eléctrica sin que el carbón interviniera en la misma. Ninguna de las centrales de generación eléctrica que se basa en esta tecnología estuvo activa, con lo cual durante la jornada no produjeron absolutamente ninguna energía. Si el contexto actual deriva hacia una relevancia cada vez menor de las centrales térmicas y las propias compañías eléctricas están cerrando muchas de ellas, la situación del pasado sábado supuso un avance y un hito en este sentido. En todo caso, la situación afectó a la Península, no así en Baleares, que siguió utilizando las plantas de carbón, aunque en su territorio apenas se concentra el 5 % de la generación total.

Según los registros sobre generación eléctrica del operador del sistema eléctrico y gestor de toda la red de alta tensión, Red Eléctrica de España, esa situación estuvo a punto de repetirse 24 horas después, aunque durante el final de la jornada del domingo si que entraron en funcionamiento y producción las centrales de carbón. Aun así, lo hicieron en una cantidad muy menor. Desde que hay registros diarios de toda la producción eléctrica nacional, hace aproximadamente treinta años, nunca las centrales de carbón se habían quedado a cero en su producción. No obstante, tampoco antes podría haberse producido tal circunstancia, aunque se carezca de los registros que lo constaten, porque por entonces el carbón desempeñaba un papel central en la producción de energía eléctrica y los expertos descartan la posibilidad. La primera central eléctrica de carbón en España abrió en 1949.

En todo caso, la evolución hacia una relevancia cada vez menor de esta tecnología es un hecho si nos atenemos a los datos. En lo que va de año, en la Península Ibérica se han producido con tecnología de carbón 10.600 gigavatios hora (GWh), lo que supone un 68% menos que hace un año. En Baleares, la caída es mucho menos pronunciada, aunque también significativa, en este caso del entorno del 15 %. En la Península, Iberdrola ha anunciado el cierre de sus últimas centrales térmicas, en Lada (Asturias) y Velilla (Palencia). Naturgy ha hecho lo propio recientemente con otras cuatro, mientras Endesa cerrará en los próximos tres años las cuatro que también le restan. Al término de ese proceso, sólo deberían quedar tres centrales en uso, de las quince que existían en 2018, dos que pertenecen a EDP, en Asturias, y otra más de Viesgo, en la provincia de Cádiz.

Además de haber sido cerradas varias centrales de carbón y estar pendiente de hacerlo varias más, otro factor importante en la disminución de la producción es que los derechos de emisión de CO2 hayan incrementado notablemente su precio, así como también el incremento notable de la generación eléctrica con energías renovables y también a través de centrales de ciclo combinado.