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Las eléctricas, obligadas a cambiar el nombre a grandes filiales para no confundir al cliente

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, ha aprobado una Decisión Jurídicamente Vinculante por la que obliga a varias sociedades de los principales grupos energéticos integrados a que cambien su imagen de marca para que los consumidores puedan identificar claramente a su compañía. La medida va dirigida a las empresas distribuidoras de gas y electricidad (en el sector eléctrico las de más de 100.000 clientes) y comercializadores de referencia y o de último recurso, que tendrán que realizar cambios en la información, presentación de marca e imagen de marca respecto a la filial del mismo grupo empresarial que comercializa en el mercado libre, para no dar lugar a confusión. El objetivo es que los consumidores puedan identificar correctamente en sus facturas qué comercializadora le ofrece el servicio y saber si están en el mercado libre o regulado, como exige la normativa europea. El plazo que les otorga para realizar este cambio es de seis meses.

En la actualidad, un mismo grupo empresarial puede comercializar el gas y la electricidad a sus clientes a través de dos empresas distintas, que facturan diversos precios por la electricidad y el gas. Son las llamadas comercializadoras de referencia (comercializadores de último recurso en el sector gasista) para el suministro regulado o comercializadoras del mercado libre. El cliente de la comercializadora de referencia paga un precio regulado por su consumo –el llamado PVPC en el sector eléctrico, TUR en el caso del sector gasista). Además, solo si está suscrito al PVPC, en el sector eléctrico, puede solicitar el bono social (descuentos de entre 25% y 40%) cuando tenga derecho a este descuento. (Ver información blog). Por el contrario, cuando el cliente tiene su suministro con una comercializadora del mercado libre, paga el precio que libremente acuerde con la comercializadora por la energía consumida. Además, podrá contratar servicios adicionales, como seguros de mantenimiento, servicios de averías y otro tipo de vinculaciones con periodos de permanencia y penalizaciones, en algunos casos.

La CNMC ya había emitido informes alertando de esta confusión o también que 8 de cada 10 hogares no distinguen si tienen precio de la luz regulado o están en mercado libre. También las organizaciones de consumidores han denunciado esta situación. Entre las modificaciones a las que obliga ahora a las grandes eléctricas están el cambio de denominación social para evitar la confusión en la presentación de la marca, el cambio del logotipo y evitar la confusión en la información que se remite a los consumidores por cualquier canal de comunicación. En un periodo de tres meses, las empresas afectadas podrán aportar a la CNMC las medidas que van a realizar para que se valore si se ajustan a los cambios requeridos.