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Agremia coopera con la formación de jóvenes en riesgo de exclusión social

Dentro de su programa de acciones en materia de Responsabilidad Social Corporativa, la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, Agremia, ha destinado 0,7 % de su beneficio en 2020 a la Asociación Norte Joven, dedicada a la formación e incorporación de jóvenes en riesgo de exclusión social al mercado laboral.

 

Consciente de la actual situación económica, que impide el normal desarrollo formativo y laboral, Agremia quiere colaborar con un colectivo y una entidad con la que ya participó en 2018 en un proyecto enmarcado en la Formación Profesional Dual en el ámbito laboral, y contó con con la colaboración de la empresa asociada Aclimar y el apoyo de la Fundación Avintia y la Fundación Endesa.

A través de esta iniciativa, la Asociación Norte Joven seleccionó a 60 candidatos, de entre 18 y 25 años, que tras formarse durante dos años (cuatro cursos) en la Escuela Técnica de Agremia pasaron a trabajar en Aclimar, compañía especializada en el sector de las instalaciones. Durante tres semanas llevaron a cabo en ella sus prácticas bajo la modalidad de contrato de formación y aprendizaje con el compromiso de acudir a la Escuela Técnica una semana al mes para seguir recibiendo formación. Una vez han concluyeron los citados contratos de “11 alumnos se han incorporado con contrato indefinido a la plantilla de esta empresa”, explica Víctor Pernía, director de la Escuela Técnica de Agremia.

 

Compromiso con proyectos de inserción laboral

Además y también actualmente, Agremia trabaja en otro proyecto con la Fundación Exit, con el apoyo financiero de la Fundación Mutua Madrileña, para formar y emplear en el sector a 15 jóvenes con problemas de integración. El curso por el cual recibirán el certificado de profesionalidad sobre operaciones de fontanería y calefacción/climatización doméstica se iniciará el próximo mes de abril en la Escuela Técnica.

También prepara nuevos programas formativos con la Fundación San Martín de Porres y con la Fundación Tomillo, que tienen un objeto de formación de jóvenes y perfil de público similar. La asociación madrileña quiere “recuperar la figura de aprendiz y solventar el problema de atraer a los jóvenes a un sector caracterizado por el envejecimiento de los trabajadores –más de un tercio tiene más de 55 años- y conseguir un relevo generacional que permita sustituirlos en el plazo de 10 años”, asegura Pernía. Todos estos proyectos se enmarcan en el cumplimiento de varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que tiene marcados Agremia en su trayectoria.