SHARE
Todos los detalles de la nueva factura eléctrica a menos de un mes de su entrada en vigora y el ahorro

La nueva factura eléctrica entrará en vigor el próximo 1 de junio y quiere servir para fomentar el ahorro energético, la eficiencia, el autoconsumo y el despliegue del vehículo eléctrico. El cambio afectará fundamentalmente a los consumidores domésticos, aquellos acogidos actualmente al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor e implicará especialmente una nueva estructura tarifaria de peajes y cargos que establece tres periodos de facturación diferenciados para todos los consumidores domésticos: punta, llano y valle.

 

Esa nueva estructura tarifaria que se aplica a todos los consumidores de menos de 15 kW, supone que el periodo punta, en el que el coste de los peajes y los cargos será más alto, estará comprendido entre las 10 y las 14 horas y las 18 y 22 horas; el tramo llano, con un coste intermedio, se situará entre las 8 y las 10 horas, las 14 y las 18 horas y entre las 22 y 24 horas; y la tarifa valle, la más barata de las tres, se ubicará entre medianoche y las 8 de la mañana y se aplicará  durante todas las horas de los fines de semana y festivos.

De este modo se pretende incentivar el consumo eléctrico en aquellas horas en las que las redes de transporte y distribución se encuentran menos saturadas y así reducir la necesidad de nuevas inversiones en la infraestructura de las mismas. Según argumenta el Gobierno, esto también implica un ahorro para el consumidor final, que es quien finalmente paga este tipo de inversiones a través de la factura.

 

Posibilidad de contratar dos potencias diferentes

Otra novedad destacable es que los consumidores domésticos podrán contratar dos potencias diferentes: una para los periodos punta y llano y otra para el periodo valle. Una medida que favorece que aquellos consumidores con mayores necesidades de potencia en periodo valle, como los usuarios de vehículo eléctrico que deseen cargar su coche o moto por la noche en su domicilio, podrán beneficiarse de contratar una potencia superior para el periodo valle y mantener su potencia habitual en los tramos punta y llano, evitando pagar el sobrecoste de esa potencia extra durante todas las horas del día. Si el consumidor no solicita este cambio se le aplicará, de manera automática, la potencia actual contratada en ambos periodos.

 

Peajes de transporte y distribución y cargos del sistema eléctrico

Por su parte, los peajes de acceso al sector eléctrico pasan a ser sustituidos por dos nuevos conceptos: los peajes de transporte y distribución, que fija la CNMC y que cubren los costes del uso de las redes de transporte y distribución de la energía eléctrica; y los cargos del sistema eléctrico, establecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y cuya recaudación se destina a financiar costes del sistema como el del régimen retributivo especial de las energías renovables, de la cogeneración y de la generación con residuos (RECORE), la cobertura del déficit de años anteriores o la compensación del 50 % del sobrecoste de la generación en los territorios no peninsulares.

 

Nuevo formato de factura

Además, el cambio también implica la entrada en vigor un nuevo formato de factura que reducirá la extensión del recibo e incorporará novedades como información sobre las potencias máximas que se han demandado en cada uno de los periodos horarios o un código QR para acceder al comparador de ofertas de energía de la CNMC. Sin embargo, no parece previsible que el recibo simplifique su complejidad, puesto que la existencia de tres tramos horarios supondrá seguramente que sea aún más complicado de lo que le resulta ya actualmente al consumidor doméstico.

 

Fomento del ahorro y el autoconsumo

La combinación de los nuevos peajes y cargos permitirá que la factura eléctrica tenga un mayor componente variable. Esto hará que su coste dependa en mayor medida de la energía consumida, lo que fomenta la eficiencia energética al permitir que las medidas de ahorro tengan un mayor impacto en el recibo del usuario. Se promueve así el autoconsumo, que reduce la demanda de energía procedente de la red, o el despliegue de infraestructuras de recarga rápida de vehículos eléctricos.

No obstante, el nuevo modelo mantendrá una parte fija de los cargos para lograr un equilibrio con otras prioridades de política energética. De esta forma permanece el incentivo para la electrificación de usos finales de energía, lo que fomenta, por ejemplo, el uso de bombas de calor, que podrían resultar más baratas y limpias que otras opciones basadas en combustibles fósiles, o la recarga doméstica de vehículos eléctricos.