SHARE
Teresa Ribera y su homólogo portugués, Duarte Cordeiro

La Comisión Europea aprobó ayer la denominada “Excepción Ibérica” para limitar el precio del gas y poder reducir la factura de la luz a los consumidores que cuentan con una tarifa regulada. No obstante, introduce dos cambios respecto a la propuesta de España y Portugal, por un lado fija el tope del gas en 50 euros, en lugar de los 30 que habían planteado ambos gobiernos y, además, el precio peninsular de la luz será idéntico al que se aplique a los intercambios con el resto de la Unión Europea.

 

Inicialmente, España y Portugal podrán limitar el gas a 40 euros por megavatio hora, pero este tope deberá irse incrementando de forma progresiva hasta llegar a los mencionados 50 euros, al final del período para el que se establece esta “excepción” y que es de un año. De esta forma, la factura eléctrica podría reducirse a la mitad del valor actual, aproximadamente, que superó los 280 euros de media en marzo, y ahora podría quedarse en los 130 euros ó 140 euros. En el segundo aspecto la Península Ibérica acaba cediendo a sus pretensiones de que existiera un doble precio, que diferenciara entre los consumidores locales y los del exterior, porque la Comisión Europea ha dictaminado que estos últimos se beneficien igualmente del precio de la energía que se pagará en el interior de la frontera ibérica.

 

Pendiente de aprobación en el próximo Consejo de Ministros

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para Transición Ecológica, Teresa Ribera, afirmó que se trata de “un acuerdo muy importante para los consumidores tanto domésticos como industriales”, y añadió que “permitirá que el precio de la electricidad no suba en el mercado spot como consecuencia del precio del gas y permitirá que los consumidores industriales se puedan beneficiar de esa reducción de la referencia y los precios a futuro”. Así lo aseguró junto a su homólogo portugués, Duarte Cordeiro, después de reunirse ambos con la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager. La previsión del Gobierno ahora es que la medida pueda ser aprobada en nuestro país la próxima semana por el Consejo de Ministros. Ribera añadió también que Bruselas se ha comprometido a vigilar el cumplimiento de los objetivos de interconexión, que aunque “eran del 10 % para el pasado 2020, todavía está en el 2,8 %”. El objetivo es que la Comisión Europea ayude a que se incrementen.

Las propias compañías eléctricas de referencia españolas han ejercido también presión ante la propia Comisión Europea con ataques reiterados al plan del Gobierno para limitar el precio de la luz y han abogado por la modificación de la tarifa regulada, con la que se podría reducir el importe más de un 30 %.

La medida estaba pendiente de la decisión de Bruselas, después de que los presidentes español y portugués, Pedro Sánchez y António Costa, se “plantaran” durante el pasado Consejo Europeo de marzo y lograran que se contemplase esta “excepción” para limitar temporalmente el precio del gas. Las reducidas interconexiones con Europa y la profusión de energía renovable en la Península fueron sus argumentos para lograr el tratamiento exclusivo para un mercado en el que la subida del gas se extiende al precio de la luz porque las tecnologías que lo emplean marcan la retribución no sólo de ellas mismas, sino también de las que no lo emplean.