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El Gobierno aprueba la Estrategia de Almacenamiento Energético, clave para el despliegue renovable

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la Estrategia de Almacenamiento Energético, que respaldará el despliegue de energías renovables y permitirá garantizar la seguridad, calidad, sostenibilidad y economía del suministro. El Gobierno considera que los sistemas de almacenamiento energético “son clave para garantizar la transición a una economía neutra en emisiones y la efectiva integración de las energías renovables en el sistema, ya que permiten guardar la energía en los momentos en que hay excedente para utilizarla cuando el recurso renovable es escaso o la demanda es elevada”.

 

La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, insistió sobre la estrategia de almacenamiento energético en que “podremos utilizar la energía usando los excedentes de producción donde hay mucho sol o mucho viento en aquellos momentos en los que hay poco sol, poco viento”. Además, subrayó que la estrategia “nos coloca al frente de lo que se está haciendo en Europa. España es una isla energética, lo que nos obliga a tener que adelantarnos para cumplir nuestro compromiso con la neutralidad climática”.

El Gobierno aprueba la Estrategia de Almacenamiento Energético, clave para el despliegue renovable
El almacenamiento energético es clave para el despliegue de las renovables

Aplicaciones

Además de la flexibilidad y estabilidad que ofrece y que evitan la pérdida de la energía limpia generada y que no se consume en el instante, el almacenamiento contribuye a la gestión de las redes eléctricas, fomenta la participación de la ciudadanía en el cambio de modelo energético y permite una mayor competencia e integración en el mercado eléctrico. Además, contribuye a la generación de empleo, la recuperación económica, el fortalecimiento de la industria nacional, el desarrollo de la I+D+i y a la mejora de las oportunidades en las zonas de Transición Justa.

Tiene aplicaciones en ámbito como la movilidad eléctrica, el sector de la edificación a través del autoconsumo eléctrico y del almacenamiento de energía térmica, permitiendo la aparición de nuevas soluciones en edificios, que además sirven de medida estructural indirecta contra la pobreza energética. El autoconsumo es viable también para la industria y otros sectores. Impulsa nuevos negocios, como el de los agregadores independientes o las comunidades de energías renovables.

El Gobierno aprueba la Estrategia de Almacenamiento Energético, clave para el despliegue renovable
Un centro de agrupación de almacenamiento energético

Hacia la neutralidad climática

El documento contempla disponer de una capacidad total de unos 20 GW en el año 2030, contando con los 8,3 GW de almacenamiento disponible a día de hoy, y de unos 30 GW de almacenamiento en 2050. Ambas capacidades consideran tanto almacenamiento a gran escala como distribuido, que serán aportadas por diversos sistemas, tanto diarios como estacionales. Para ello se han tenido en cuenta las necesidades de almacenamiento previstas en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima para contribuir a la descarbonización del sistema energético, incluyendo el aprovechamiento de la energía disponible en el parque de vehículos eléctricos (26 GWh anuales para 2030), la capacidad adicional de almacenamiento detrás del contador (con un mínimo de 400 MW en 2030), así como el almacenamiento a gran escala que aportan las centrales termosolares.

La Estrategia incluye 10 líneas de acción y 66 medidas que abordan aspectos como la participación del almacenamiento en el sistema energético, la economía circular o las comunidades energéticas para generar espacios de participación ciudadana; el impulso del hidrógeno renovable, el desarrollo de nuevos modelos de negocio como la segunda vida de baterías, la formación de profesionales para profundizar en la Transición Justa, el aprovechamiento del almacenamiento como base para el desarrollo tecnológico en las islas y zonas aisladas, el impulso a la  I+D+i, promoviendo el empleo, o la eliminación de barreras administrativas para facilitar iniciativas y proyectos.

El Gobierno aprueba la Estrategia de Almacenamiento Energético, clave para el despliegue renovable
Las energías renovables se verán muy beneficiadas por el almacenamiento energético y su papel clave en la transición energética

Diferentes tecnologías

Entre las diferentes tecnologías que se identifica hay que señalar, por su madurez, las centrales hidráulicas de bombeo o las baterías, especialmente relevantes tanto por su aplicación en movilidad eléctrica como en sistemas de autoconsumo para viviendas o negocios. Además, es relevante su aplicación a gran escala mediante la hibridación con plantas de generación renovable. Destacan también los sistemas de almacenamiento térmico, aplicables en las centrales termosolares, cuya capacidad de almacenamiento permite adaptar la producción a la demanda (gestionabilidad) y reducir los vertidos renovables.

Entre los sistemas de almacenamiento más innovadores destaca el hidrógeno renovable, clave para descarbonizar procesos industriales de alta temperatura o de múltiples medios de transporte convencionales.

 

Oportunidades

El almacenamiento favorece la generación de empleo, la actividad económica y la innovación y puede aportar beneficios en las zonas de Transición Justa y a favor de la Economía Circular. Además, uno de los principales pilares del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia es la transición verde y, en ese contexto, es fundamental dotar de flexibilidad al sistema energético, aspecto en el que el almacenamiento se revela clave.