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La CNMC publica los protocolos de cálculo para compensar los excedentes del autoconsumo

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Sol, este pasado domingo 21 de junio, justo la fecha del solsticio de verano, la Unión Española Fotovoltaica ha querido reivindicar el liderazgo del sector, que debe servir “para impulsar una recuperación verde”. España lideró el crecimiento del sector fotovoltaico a nivel europeo en 2019 y, según Unef, “las previsiones apuntan a que esta tendencia positiva seguirá en los próximos años. En mayo la energía solar fotovoltaica participó en un 9,3 % en el mix energético, lo que supone duplicar los datos del mismo mes de 2019, y el 18 de mayo se produjo un registro histórico de 7.030 MW de potencia instantánea con energía solar fotovoltaica”.

En 2019, España fue líder europeo del mercado y sexto país a nivel mundial, con un récord de capacidad instalada tanto en el segmento de plantas en suelo, con 4.200 MW de nueva capacidad, como en el de autoconsumo, con 459 MW. Esa posición coloca al sector fotovoltaico en una situación inmejorable para ser considerada “un motor para contribuir a reindustrializar la economía española, aportando empleo estable y crecimiento económico y dotando a la industria española de una importante ventaja competitiva en el precio de la electricidad”. Cuenta con un tejido industrial fotovoltaico sólido, de calidad y competitivo, con empresas líderes en la fabricación de componentes fotovoltaicos, como los inversores y, en el segmento de los seguidores solares, de las diez mayores compañías del mundo cuatro son españolas.

Las expectativas de crecimiento del sector fotovoltaico se mantienen a pesar de la crisis del COVID-19

Además y gracias a la competitividad que ha alcanzado, “con una reducción de sus costes en un 95 % en la última década, la energía fotovoltaica se ha convertido en una fuente de generación de energía convencional lo que, unido a su aportación al PIB de más de 5.000 millones de euros, el impacto económico de las exportaciones de 1.522 millones de euros y la generación de 60.000 empleos entre directos, indirectos e inducidos, hace que esta tecnología sea uno de los motores de la recuperación económica en la fase post COVID – 19”.

Para Unef, “España está en condiciones favorables para aprovechar la transición energética como vía de recuperación económica y el sector fotovoltaico se erige como motor de dicha recuperación para contribuir, a través de su fuerte tejido industrial, a reindustrializar la economía española, aportando empleo estable y crecimiento económico”. Entre las tareas pendientes está la celebración de nuevas subastas, la aprobación de la reforma de la normativa de Acceso y Conexión y la agilización de la tramitación administrativa para las plantas en suelo y los proyectos de autoconsumo. En este último caso, por ejemplo, la eliminación del requisito de “licencia de obras”, que se sustituiría por una comunicación previa,  la adopción de medidas fiscales temporales y la revisión de la Ley de Propiedad Horizontal son algunas de ellas.

Los datos de las solicitudes de acceso y conexión a la red actualizados a finales de abril, según los cuales un total de 88 GW ya ha recibido la autorización y otros 33 GW de proyectos fotovoltaicos están en tramitación, ponen de manifiesto que se trata de un mercado que no ha dejado de crecer. Entre enero y mayo se han instalado en plantas en 611 MW y según Unef, a final de año podría alcanzar los 2 GW en este segmento y unos 400 MW nuevos de autoconsumo.