Centros de Datos
APPA pide al Gobierno flexibilidad porque “las exigencias pueden acabar con los centros de datos antes de que nazcan”
También APPA Renovables ha salido al paso de la propuesta de regulación del Gobierno para los centros de datos, solicitándole que modifique los criterios de adicionalidad y correlación horaria incluidos en ese proyecto de real decreto. En su nota defiende que se abastezcan “no sólo en un 80 %, sino al 100 %” con electricidad renovable, pero considera también que “durante una primera etapa, ese objetivo debe acreditarse en cómputo anual, de forma que permita aprovechar la abundante generación renovable que actualmente se desperdicia en España”.
APPA Renovables considera que “unas condiciones excesivamente exigentes paralizarán el desarrollo de los centros de datos en nuestro país o los obligará a generar su electricidad con gas al margen de la red eléctrica”. El proyecto exige a los nuevos centros cubrir cada hora al menos el 80 % de su consumo con nuevas instalaciones renovables, vinculando cada megavatio consumido a otro renovable instalado en los 18 meses anteriores. La asociación valora “los criterios de eficiencia, consumo de agua y sostenibilidad, y comprende la cautela ante los más de 12 GW de acceso concedidos desde 2021 y las solicitudes especulativas”, pero considera también que “este diseño no se ajusta a la realidad del sistema”.
En este sentido, para APPA “el requisito no equivale a instalar únicamente 0,8 MW renovables por cada megavatio demandado. El consumo constante de los centros y la variabilidad eólica y solar obligan a combinar tecnologías, sobredimensionar la generación y recurrir al almacenamiento”. Una simulación propia de la patronal renovable con perfiles horarios de 2025, baterías de cuatro horas y un 90 % de eficiencia estima que, por cada MW del centro de datos, serán necesarios 3,93 MW solares, 3,69 MW eólicos y 3,65 MW de baterías (14,6 MWh): 11,26 MW en total.
“Instalar más potencia sin redes, almacenamiento y nueva demanda no resolverá el problema”
Consideran que son cifras “inalcanzables. Para cumplir con la Estrategia de Inteligencia Artificial española, que estima una demanda de 4.000 MW para 2030, se necesitarían más de 15.000 MW nuevos de eólica. Un ritmo de instalación que quintuplica el actual”. Si en España ya se desaprovecha cerca del 25 % de la producción renovable, añaden que “instalar más potencia sin redes, almacenamiento y nueva demanda no resolverá el problema”. Por eso proponen aumentar el objetivo al 100 %, pero hacerlo de forma viable. “Es mucho más ambicioso en volumen que un 80 % horario, es viable para los desarrolladores y evita exigir desde el primer día un sistema hasta once veces mayor que la demanda. Esta barrera puede determinar que la inversión se realice en España o se marche a otro país”, explica el director general de la asociación, José María González Moya, y añade también que “hacer que la exigencia se cumpla de forma individual por cada centro de datos es altamente ineficiente para el sistema y para la implantación de renovables, esto dificultará la aceptación social no sólo para los centros de datos, también para los nuevos desarrollos renovables”.
Para el máximo responsable ejecutivo de APPA Renovables “obligar a que toda nueva demanda se vincule exclusivamente a plantas construidas expresamente para ella no sólo es ineficiente, también impide utilizar electricidad renovable que ya está disponible, pero que no puede integrarse en el sistema por falta de demanda, redes, almacenamiento o flexibilidad”. Añaden también que “el nuevo criterio de adicionalidad plantea, además, una falta de coherencia con el marco aplicado hasta ahora. La regulación ligaba la solicitud de acceso a la red para nueva demanda a instalaciones de generación ya existentes (hasta el 50 % de la potencia de generación) y, a la vista de estos nuevos criterios, no se podrán usar esas instalaciones de generación en aquellos casos en los que los proyectos lleven más de 18 meses funcionando. La nueva regulación debería reconocer esta realidad y evitar incoherencias para los proyectos iniciados bajo el marco anterior”.
En definitiva, para la patronal renovable los centros de datos suponen “una oportunidad industrial que España no puede perder” porque “si España impone obstáculos desproporcionados, los proyectos pueden trasladarse a otros países o generar su propia electricidad fuera de la red”.
