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Un estudio de Instagi eleva a un 42 % el porcentaje de empresas instaladoras que actúan sin habilitación profesional

Los alarmantes datos obtenidos por el estudio que Instagi, Asociación Empresarial de Instaladores y Mantenedores de Guipúzcoa, ha llevado a cabo ofrecen un retrato inquietante de la profesión instaladora. En el sector de las instalaciones eléctricas, el 42,1 % de las empresas que ejercen, lo hacen sin la habilitación profesional requerida, mientras de las 1.438 empresas que operan en el sector representado por la asociación, el 38,3 % son empresas “intrusas”.

 

El estudio ha sido presentado esta misma semana, después de más de medio año de elaboración y tiene como fin último el diseño de un modelo pedagógico basado en contenidos formativos innovadores para mejorar las competencias y la empleabilidad, de manera que las personas trabajadoras del sector adquieran las competencias necesarias para logar la habilitación profesional requerida por la legislación en el ámbito de las instalaciones eléctricas. Enmarcado en el Programa para promover la calidad del empleo en el tejido empresarial y el ecosistema socioeconómico en Guipúzcoa, ha sido cofinanciado por el Departamento de Promoción Económica, Medio Rural y Equilibrio Territorial de la Diputación Foral de la provincia vasca y ha contado con la colaboración de Alecop y de Prospektiker.

 

Análisis con más de 300 empresas instaladoras

El punto de partida del informe ha contado con la participación de más de 300 empresas del sector, integradas o no en Instagi, y sirve para poner de manifiesto las principales necesidades y preocupaciones en el ámbito de la formación, y en especial, en el ámbito de las habilitaciones profesionales requeridas para ejercer de forma reglamentaria las diversas actividades del sector. Entre los datos cualitativos que ha permitido sacara a la luz destacan, por ejemplo, las grandes dificultades para la contratación y retención de profesionales en las empresas, así como las deficiencias relacionadas con las competencias profesionales, junto con la necesidad de mejorar de manera importante la oferta formativa existente en la actualidad, principalmente en cuanto a contenidos y modalidades de impartición.

Desde el punto de vista estadístico, el 22,7 % de las empresas del sector necesitarán formación sobre algún tipo de habilitación profesional en el futuro y el 25 % de las empresas necesita que un mayor número de personas empleadas logre la habilitación profesional para la realización de instalaciones en los próximos años. Además y aproximadamente en el caso del 6 % de las empresas, la única persona de la empresa que cuenta con la habilitación profesional reglamentaria tiene 60 años o más; lo que supone que si en 5 años, esas empresas no logran que haya otra persona en la empresa con la certificación requerida, esa empresa no estaría habilitada para ejercer la actividad en el sector.

 

La mitad de las empresas “intrusas” en el ámbito de las instalaciones eléctricas

El intrusismo supone un problema que, según los responsables de la propia asociación “ya se intuía, pero cuyo alcance se desconocía”. Se trata de datos tan preocupantes como que el 38,3 % de las 1.438 empresas que operan en el sector son empresas “intrusas”. Esto es, empresas que, aun estando dadas de alta en el Impuesto de Actividades Económicas, no están dadas de alta en el Registro Industrial de Habilitaciones Profesionales y, por lo tanto, ejercen fuera de la legalidad. De esas 551 empresas “intrusas”, la mitad (el 51,4 %) operan en el ámbito de las instalaciones eléctricas. Mientras en el ámbito de las instalaciones eléctricas las no habilitadas profesionalmente superan el 42 %, en el sector de fontanería, calefacción y AC, lo hacen el 38,7 %, y en el ámbito de las instalaciones térmicas, el porcentaje se reduce al 27,6 %.

Instagi concluye que “es necesario tomar medidas desde las instituciones para paliar el gran problema que supone el intrusismo en el sector, y garantizar que todas las empresas que operan, lo hagan no solamente con la cualificación necesaria, sino que lo hagan de acuerdo a la reglamentación y normativa vigente”. Mejorar la oferta formativa es una de las tareas que emprenderá ahora la asociación tras el estudio, “que permita a las empresas contar con más y mejores recursos para la mejora de sus competencias y la obtención de la habilitación profesional”.