Energía
La Unión Europea acelera para impulsar el almacenamiento y el desarrollo de las redes eléctricas
La pasada semana la Unión Europea tomó varias decisiones para impulsar el desarrollo del almacenamiento energético y el de las redes eléctricas. En concreto, España y otros 21 de los países miembros de la UE firmaron la asunción de compromisos para entre 30 y 35 GW de nueva capacidad de almacenamiento en los próximos dos ejercicios, según un pacto que pretende acelerar la integración de renovables y el abaratamiento del precio de la electricidad. Además, también se aprobó un paquete en relación con las redes eléctricas para modernizar y ampliar la infraestructura energética de Europa para acelerar la electrificación y la descarbonización.
Respecto al almacenamiento, el acuerdo de los ministros de Energía de la UE implica acelerar su despliegue para contribuir a un sistema eléctrico europeo más eficiente, económico y flexible. El citado compromiso de entre 30 y 35 GW de nueva capacidad lo suscriben 22 gobiernos e incluye también la eliminación de “barreras” para su avance, así como la apertura de líneas de financiación, tanto nacionales como de la propia UE, para promoverlo. El cálculo de la Comisión Europea valora las necesidades europeas de almacenamiento en alrededor de 200 GW hasta el año 2030, mientras la capacidad actual instalada es aproximadamente de 55 GW.
Para lograrlo se requiere también el compromiso de las industrias consumidoras de energía de cara a desarrollar nuevos proyectos de almacenamiento en sus instalaciones. Por su parte, las instituciones financieras también deberán trabajar para contribuir a hacer más atractiva la inversión en proyectos de almacenamiento, en cuyo caso trabarán junto al Banco Europeo de Inversiones.
En relación con el nuevo paquete sobre las redes eléctricas, se incluye la revisión del Reglamento sobre las redes transeuropeas de energía y una directiva sobre la concesión de permisos. El objetivo es abordar la urgente necesidad de modernizar y renovar la infraestructura energética para ayudar a la electrificación y la descarbonización. Para lograrlo se quieren agilizar los procedimientos de autorización y mejorar las interconexiones, incluida la eliminación del aislamiento energético de los Estados miembros.
Enfoque coordinado
El escenario se basa en las aportaciones de cada Estado para identificar y abordar las carencias y los cuellos de botella en las infraestructuras a largo plazo. En él se tendrán en cuenta los diferentes planes nacionales de energía y clima, las especificidades regionales y las disparidades en los precios de la energía.
Uso de los ingresos por congestión para mejorar las interconexiones
El acuerdo supone también reinvertir una parte de los ingresos por congestión no utilizados —fondos procedentes de los cuellos de botella en la red entre distintas zonas donde se comercia con electricidad, también conocidas como zonas de oferta— en proyectos transfronterizos destinados a reducir la congestión, a fin de garantizar su financiación previsible. Los ministros de Energía también establecieron una nueva categoría de proyectos prioritarios destinados a la seguridad y resiliencia de la infraestructura eléctrica existente, ante el aumento de perturbaciones intencionadas. Esto permitirá financiar componentes críticos para las reparaciones de emergencia de las interconexiones eléctricas.
Agilización de los procedimientos de autorización
Igualmente, respaldaron la necesidad de contar con procedimientos de autorización más rápidos y transparentes, lo que incluye la creación de portales digitales para simplificar las solicitudes y la designación de los proyectos de electricidad y energías renovables como proyectos de interés público superior (salvo prueba en contrario), priorizando así su aprobación. Para agilizar aún más el proceso, los Estados miembros podrán decidir que la falta de respuesta de las autoridades en las etapas intermedias de la concesión de permisos se considere una aprobación tácita. También se contemplan medidas para fomentar la participación ciudadana en los proyectos de energías renovables, tales como promover el diálogo a través de un facilitador independiente y compartir los beneficios con las comunidades locales cercanas. Este paquete sobre redes fue propuesto por la Comisión Europea en diciembre de 2025 para abordar la escasa interconectividad entre los Estados miembros y adaptar la red energética de la UE para lograr la neutralidad climática.
