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Apiem se opone a determinadas exigencias del nuevo Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios

La Asociación Profesional de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Madrid ha mostrado su rechazo a la exigencia expresada en el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI), que obliga a las empresas instaladoras a certificar su sistema de gestión de la calidad para acceder al mercado de protección contra incendios. Apiem se suma de esta manera a la postura en esta misma línea de otras asociaciones de instaladores, aunque también considera que “el nuevo RIPCI es muy positivo porque aumenta la protección y seguridad de las personas”.

“La entrada en vigor del RIPCI el pasado mes de diciembre fue una buena y esperada noticia, ya que el anterior reglamento fue aprobado en 1993”, afirma el presidente de Apiem, Ángel Bonet, que añade que “con el nuevo RIPCI, nace una norma adaptada a los tiempos actuales con una nueva regulación exhaustiva de inspecciones periódicas y este aspecto es algo muy positivo porque, en definitiva, se busca aumentar la salvaguarda, protección y seguridad de las personas, además de la de los aspectos materiales”.

Sin embargo, la asociación ha mostrado también la aludida disconformidad con el requisito exigido, según el cual las empresas instaladoras y/o mantenedoras deben contar con un certificado de su sistema de gestión de la calidad para poder acometer trabajos de protección contra incendios. Bonet asegura que el sector de protección contra incendios “constituye un nicho de negocio para las empresas instaladoras”, pero “con este requisito, dichas empresas, en su mayor parte pymes y micropymes, se ven abocadas a hacer un importante desembolso económico para, primero, preparar su sistema de gestión de calidad y, posteriormente, que éste sea certificado y pueda dar respuesta a la obligatoriedad de la norma”. Bonet considera que esto “lleva aparejado un cuantioso esfuerzo económico para los pequeños empresarios y una pérdida de rentabilidad a la hora de acometer este tipo de proyecto y, por tanto, una dificultad para muchas empresas instaladoras en el acceso a este mercado”, indica Bonet. Desde Apiem se están tratando de encontrar soluciones para ayudar al instalador en este sentido.