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La consumación del Brexit abre el paso a un periodo de tránsito

Un informe de Crédito y Caución sobre las consecuencias del Brexit prevé que las insolvencias continúen aumentando en Reino Unido en 2020, con un incremento que se estima en torno al 7 %. La salida del país de la Unión Europea se materializó el pasado viernes 31 de enero y ha dado paso a un periodo de tránsito que debería concluir a finales de este año, si no hay una nueva solicitud de prórroga ante las dificultades que puedan surgir a la hora de negociar el acuerdo para las futuras relaciones comerciales entre ambos. El informe constata también que el largo período de incertidumbre ha creado un clima de sentimiento negativo, que persistirá en 2020 a falta de detalles sobre dicha futura relación comercial. En todo caso, también prevé que a corto plazo los impactos económicos en Reino Unido seguirán provocando dificultades a las empresas.

La brevedad del plazo hasta diciembre de 2020 lleva a tener en cuenta la posibilidad de fracaso y un no acuerdo o un acuerdo limitado que podría suponer un doloroso ajuste en 2021 y las futuras relaciones comerciales podrían llegar a estar basadas en las normas de la Organización Mundial de Comercio. La inversión empresarial británica se estancó en 2019 y es previsible que se mantenga igual este año por el contexto de baja confianza y alta indeterminación. En el Reino Unido se prevé una desaceleración, hasta cierto punto suavizada por estímulos fiscales y monetarios, que situará su crecimiento económico en el 1% en 2020. Muchas empresas que ya se han debilitado significativamente siguen en riesgo de insolvencia.

La consumación del Brexit abre el paso a un periodo de tránsito
El Brexit abre un periodo de incertidumbre muy importante con un crecimiento de los impagos alerta Crédito y Caución

Según Crédito y Caución, el ritmo de aumento de las insolvencias en el resto de Europa sería mucho más moderado que en el Reino Unido,  donde crecieron significativamente desde 2018, aumentando otro 8% interanual en 2019. El sector minorista sigue enfrentándose a un incremento de las quiebras debido a la menor confianza de los consumidores y las dinámicas cambiantes del sector. Al depender en gran medida de las rebajas estacionales, los minoristas suelen mirar a las ventas de diciembre para reforzar su rendimiento. Sin embargo, las ventas totales de los minoristas cayeron en general en noviembre y diciembre, según los datos patronales. El sector de la construcción se ve amenazado por la debilidad de las inversiones y el riesgo de aumentar los costes para atraer trabajadores y la pérdida de mano de obra cualificada de ciudadanos de la Unión Europea que trabajan en Reino Unido podría elevar aún más los riesgos de insolvencia.

En el resto de Europa los países con vínculos comerciales más estrechos con Reino Unido, como Irlanda, tienen más probabilidades de estar en riesgo. Se espera un impacto en las insolvencias en otros importantes socios comerciales, como Bélgica, Países Bajos y Dinamarca, así como en el resto de Europa, pero más limitado. En cualquier caso, el clima sigue siendo volátil y, en general, el riesgo de que aumenten las quiebras empresariales supera la probabilidad de un impacto modesto. Prevemos que los sectores industriales que dependen en gran medida de las exportaciones a Reino Unido, como automoción, textil o la alta tecnología, se vean afectados de forma más significativa.

Si bien las previsiones económicas generales siguen siendo moderadas, no se debe subestimar las oportunidades de crecimiento comercial durante y después del período de transición. Una de las claves del éxito será la solidez de la estrategia de gestión de riesgos que combine el acceso a una inteligencia empresarial fiable en la toma de decisiones informada y la capacidad de proteger a la empresa de los riesgos comerciales.