Vehículo Eléctrico
Aedive traslada al ministro de Industria el decálogo para consolidar la industria de infraestructura de recarga
Aedive, Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica, mantuvo la pasada semana una reunión con el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, en la que le trasladó su visión de la movilidad eléctrica desde la perspectiva industrial y empresarial, con especial atención a las condiciones necesarias para que España no solo avance en la electrificación del transporte, sino que consolide y haga crecer la capacidad industrial y tecnológica asociada a este proceso.
Entre la documentación que los representantes de Aedive le hicieron llegar al ministro, destaca el “Decálogo de la Industria Española de Infraestructura de Recarga”, elaborado a partir de las aportaciones de los fabricantes nacionales integrados en la asociación y concebido como una propuesta de consenso para consolidar un sector industrial sólido, innovador y competitivo. El documento parte del hecho de que “España cuenta ya con capacidades industriales y tecnológicas relevantes en infraestructura de recarga y debe convertirlas en una ventaja competitiva duradera”, afirman, y añaden que “la infraestructura de recarga debe ser reconocida como una industria estratégica y como parte integral de la industria de la automoción, al mismo nivel que el vehículo y sus componentes”.
Aedive valora que la electrificación no puede abordarse únicamente desde la perspectiva del vehículo y que “sin una infraestructura de recarga suficiente, fiable, interoperable y tecnológicamente avanzada no es posible consolidar la movilidad eléctrica”. Por ello reclaman políticas específicas de apoyo, financiación e impulso industrial. En esta línea, el Decálogo plantea impulsar una política industrial que promueva el diseño, la fabricación y el desarrollo de equipos de recarga en Europa, reduciendo dependencias externas, reforzando las cadenas de suministro y generando empleo cualificado e innovación. También propone incorporar a los fabricantes de equipos de recarga a la Industrial Accelerator Act, para facilitar su acceso a instrumentos europeos de financiación, inversión e innovación.
Contratación pública y mecanismos de supervisión
El Decálogo se fija también en “la evolución de la contratación pública hacia un modelo basado en el valor y no exclusivamente en el precio inicial” y propone que las licitaciones de infraestructura de recarga tengan en cuenta el coste total del ciclo de vida de los equipos —instalación, operación, mantenimiento, consumo energético, actualización y eventual sustitución—, además de parámetros como calidad, fiabilidad, interoperabilidad, ciberseguridad, eficiencia energética, sostenibilidad y servicio posventa. Igualmente plantea “unas condiciones de competencia justas”, y en relación a ello quiere establecer un mecanismo nacional especializado de supervisión de equipos de recarga, capaz de realizar ensayos técnicos, coordinar campañas de inspección y emitir informes de seguimiento, tomando como referencia modelos europeos como el francés. Para corregir las asimetrías que existen en la intensidad de la vigilancia del mercado y garantizar el esfuerzo efectivo de las empresas para acreditar la conformidad de sus productos compitan en igualdad de condiciones.
Otras peticiones se centran en “un marco regulatorio estable y armonizado, con una aplicación coordinada de AFIR, metrología, Cyber Resilience Act, NIS2 y el resto de normativa europea, evitando interpretaciones divergentes, duplicidades y requisitos adicionales”. Así como también “una simplificación de los programas de ayudas e incentivos vinculados a la infraestructura de recarga”, a través de la reducción de la carga documental, homogeneizar convocatorias y acortar los plazos de evaluación, resolución y pago.
El Decálogo quiere reforzar la I+D+i
Sobre innovación, el Decálogo quiere “reforzar la I+D+i en ámbitos como la recarga inteligente y bidireccional, la interoperabilidad, la integración con la red eléctrica, la digitalización, el mantenimiento predictivo y la gestión energética, mediante mecanismos de financiación estables y una mayor colaboración entre empresas, centros tecnológicos, universidades, operadores energéticos y administraciones”. También reclama políticas que favorezcan el crecimiento de fabricantes, proveedores tecnológicos y pymes y que permitan desarrollar en España actividades de diseño, ingeniería, software, digitalización, integración energética, mantenimiento y servicios asociados.
En su reclamo industrial, Aedive subraya que “no se trata de reclamar subvenciones indiscriminadas, sino de crear un entorno industrial que reconozca el valor estratégico de las empresas que ya diseñan, fabrican y exportan tecnología desde España”. Finalmente, el último punto del Decálogo plantea establecer un marco estable de colaboración público-privada que permita anticipar necesidades regulatorias, identificar barreras y acelerar el despliegue de una infraestructura de recarga segura, interoperable y competitiva.
Durante la reunión con Jordi Hereu, se abordaron también otras cuestiones como los retrasos administrativos que sufren muchas instalaciones en sus procesos de conexión, factores como la necesidad de una mayor visibilidad de la recarga como parte integral de la industria de la automoción o cuestiones como los Certificados de Ahorro Energético (CAES), los eCredits y aspectos relacionados con la seguridad industrial en la instalación de puntos de recarga.
Ferrán Menescal, nuevo director técnico de Aedive
Por otro lado, la asociación acaba de anunciar el nombramiento de su nuevo director técnico, Ferrán Menescal, que relevará a Javier
Izquierdo, que ejercía la responsabilidad desde julio de 2023 y ha decidido emprender nuevos retos profesionales. El nuevo director técnico, ingeniero técnico industrial, cuenta con una amplia trayectoria profesional en el ecosistema de la movilidad eléctrica y durante el último año, ha ejercido como representante de la propia asociación en Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares, puesto desde el que ha reforzado su relación con empresas, administraciones públicas y principales interlocutores del sector. Con el relevo, la asociación quiere dar continuidad al trabajo desarrollado y reforzar su capacidad para seguir acompañando a sus empresas asociadas y al conjunto del sector, en un momento clave para su desarrollo.
