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Las renovables cerraron en 2017 su peor año desde 2012

2017 ha concluido como un mal año para el sector renovable, que obtuvieron las peores cifras de producción energética desde 2012, según el avance del informe del sistema eléctrico español de Red Eléctrica de España, que constata la reducción de su cuota “en la generación eléctrica de 2017 al 33,3%, frente al 40,8% en 2016. Este notable descenso es consecuencia del impacto de la extrema sequía sobre la producción hidráulica que ha registrado una caída del 48,4 % respecto al año anterior”. El informe añade también que “este descenso de la hidráulica ha venido acompañado además de una menor generación eólica (-1,6% respecto al año anterior). No obstante, cabe destacar que la eólica llego a cubrir el 60,7% de la demanda en un momento puntual (28 de febrero a las 3.45 horas).

No obstante, el análisis de REE concluye que “la ausencia de precipitaciones que marcó el devenir de 2017 en España no sólo nos ha hecho mirar constantemente al cielo, preocupados por las reservas hídricas, también ha incidido notablemente en la producción energética de nuestro país”. Las renovables han ido incrementando su peso en el mix energético año a año, según una tendencia positiva que ahora se ve interrumpida.

Para paliar este descenso en la generación renovables, aumentó la producción a través del carbón, que llegó al 17%, tres puntos por encima del dato de 2016, así como a los ciclos combinados –un 13,9% frente a un 10,2% hace un año- y por ello aumentaron también las emisiones de dióxido de carbono provenientes de la generación eléctrica.

Además, también decreció por segundo año consecutivo la potencia instalada, en concreto un 0,6% menos que en 2016, causado en particular por el cierre de la central de Santa María de Garoña, que suponía 455 MW al total del parque generador. Por su parte, la demanda se mantuvo al alza, con un incremento del 1,2%, hasta los 253.082 gigavatios hora (GWh).