La cuarta edición de Global Mobility Call ha cerrado sus puertas en Ifema Madrid y se reafirma como uno de los principales foros internacionales dedicados a la movilidad sostenible, conectada y descarbonizada. Durante tres jornadas, el evento reunió a más de 5.000 profesionales, representantes institucionales, empresas, startups e inversores con el objetivo de impulsar proyectos, alianzas estratégicas y soluciones concretas para el futuro del transporte.
Durante la inauguración, el certamen sobre movilidad sostenible puso el foco en la creación de un ecosistema capaz de integrar movilidad urbana, seguridad vial, inteligencia artificial y análisis masivo de datos. Una de las principales novedades fue la organización del contenido a través de diez itinerarios temáticos, diseñados para facilitar a los asistentes el acceso a áreas clave como la movilidad urbana, la regulación, los mercados internacionales o la cohesión territorial. El área expositiva reunió a numerosas compañías del sector, que presentaron sus últimas innovaciones en movilidad y transporte.
Reindustrialización y competitividad
La segunda jornada estuvo marcada por el debate sobre la reindustrialización y la competitividad de la automoción española. Destacó la celebración del España Auto CEO Summit, donde los fabricantes coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración público-privada y garantizar un marco regulatorio estable para mantener la competitividad industrial. Entre los temas analizados figuraron el desarrollo del vehículo conectado, la ciberseguridad, la digitalización de los servicios de movilidad y la descarbonización del transporte. Los expertos señalaron que España deberá alcanzar los 5,5 millones de vehículos eléctricos en circulación para 2030 y reducir un 42 % las emisiones del sector, objetivos que requerirán importantes inversiones en infraestructuras y tecnologías.
El transporte público también ocupó un lugar destacado en el debate. Los participantes resaltaron el aumento del número de viajeros gracias a las políticas tarifarias aplicadas en los últimos años, aunque advirtieron de la necesidad de ampliar la oferta de servicios, especialmente en autobuses, para responder a la creciente demanda y avanzar hacia una movilidad más sostenible.
La última jornada se centró en ámbitos emergentes como la conducción autónoma, la economía circular y la gestión inteligente de infraestructuras. Además, se abordaron los retos asociados a la integración de nuevas tecnologías y a la adaptación de las ciudades a modelos de movilidad más flexibles y eficientes. Como legado de esta edición, los organizadores presentaron el Global Mobility Commitment, una iniciativa destinada a mantener una agenda permanente de colaboración entre administraciones, empresas y agentes del sector para acelerar la transformación de la movilidad.













































