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Baja la siniestralidad de los instaladores en Madrid, pero aumenta a nivel nacional y también en el caso de los autónomos

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Baja la siniestralidad de los instaladores en Madrid, pero aumenta a nivel nacional y también en el caso de los autónomos

Los datos sobre la siniestralidad en el colectivo instalador ofrecen señales dispares entre sí. La segunda edición del Observatorio de Salud Laboral creado por Agremia, Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, y Fremap, y concluye que los siniestros han disminuido un 0,96 % en la Comunidad de Madrid, pese a que la tendencia nacional es al alza. El número de accidentes de trabajo en el colectivo instalador fue de 1.967, frente a los 1.986 de hace un año, teniendo en cuenta además el incremento de afiliación en el sector. Por otro lado, ATA Autonómos, acaba de hacer públicas cifras que indican el número de accidentes mortales y graves de autónomos se ha incrementado en 2023, aunque ha descendido la cifra total de accidentes de trabajadores autónomos, hasta situarse en 34.618 accidentes.

 

Las conclusiones de este segundo Observatorio de Salud Laboral fueron presentadas la semana pasada en la sede de la Confederación Empresarial de Madrid, Ceim, con detalles también sobre las principales causas de accidentabilidad, el impacto sectorial y los costes asociados. Los citados 1.967 accidentes en Madrid, son los registrados en el epígrafe 432 del CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas), el referido a instalaciones eléctricas, de fontanería y otras instalaciones en obras de construcción, y entre los trabajadores protegidos por la mutua Fremap, mayoritaria en Madrid y que han aumentado desde los 26.059 de 2022, a los 27.096 de 2023, un incremento al borde del 4 %, cuando los accidentes han decrecido casi el 1 %. También han descendido los días de baja del trabajador, que han pasado de 42,11 de media en 2022 a 36,78 en 2023, con lo que baja también el coste medio de la empresa por proceso, en este caso desde los 987,5 euros por cada accidente, a los 906 euros, del último año.

El Observatorio hace referencia a la tipología de accidentes, entre los que destaca el sobreesfuerzo (un 35 %), golpe contra un objeto inmóvil (25,7 %), choque o golpe contra un objeto en movimiento (19 %), contacto con un material cortante o punzante (12 %), y por contactos eléctricos o con sustancias (4,6 %), entre otros. Durante la presentación, la directora General de Trabajo y gerente del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, Marina Parra, valoró el esfuerzo del estudio, que calificó como “proyecto sólido y fusión perfecta” de colaboración entre una asociación que integra a pymes que requieren de un plan de choque en materia de prevención, y una mutua que conoce datos y argumentos para combatir la siniestralidad laboral.

Por parte de Agremia, su directora General, Inmaculada Peiró, y el responsable del departamento Jurídico, Miguel Ángel Sagredo, anunciaron también que existe una demanda para prevenir los accidentes de trabajo en ámbitos laborales que cada vez son más habituales, como es el caso de las instalaciones de placas solares fotovoltaicas o la aerotermia y, en este sentido, la asociación prepara formación e información específica al respecto, también con la edición de dos nuevas guías, en colaboración con la propia Fremap y con la firma Vaillant, con el fin de contribuir a lograr una mayor concienciación y prevenir la accidentalidad igualmente en estos entornos.

Baja la siniestralidad de los instaladores en Madrid, pero aumenta a nivel nacional y también en el caso de los autónomos

 

 

Aumenta la mortalidad en accidentes de trabajo de autónomos

Por otro lado, y según el estudio de ATA Autónomos, 73 profesionales autónomos han perdido la vida en accidente de trabajo en 2023 frente a los 71 registrados en 2022. Sin embargo, han descendido los accidentes un 1,5 %, tanto en jornada de trabajo como los ocasionados en el itinerario a ese mismo trabajo. Por comunidades, Andalucía y Cataluña, son las que mayor mortalidad presentan, y se da la circunstancia de que todos los profesionales fallecidos en 2023 fueron hombres. De los 34.618 accidentes contabilizados, 709 fueron calificados como graves y 32.335 como leves. Y por sector, casi la mitad, el 48,7 % se produjeron en el sector servicios, mientras un total de 9.894 sufrieron un accidente en el ámbito de la construcción. La asociación lamenta los datos, que califica como “inasumibles para nuestro colectivo” y denuncia que “las políticas preventivas que las administraciones desarrollan en nuestro colectivo son prácticamente nulas, lo que incide directamente en las cifras de siniestralidad”.