SHARE
Ranking en sostenibilidad energética

Según el World Energy Trilemma Index 2021, elaborado por el Consejo Mundial de la Energía en colaboración con Oliver Wyman, España asciende cinco puestos en el ranking global de sostenibilidad energética respecto al año pasado, situándose en la décima posición tras el análisis de la evolución histórica de las políticas energéticas de 127 países. Nuestro país ocupa el mismo puesto que Luxemburgo  y obtiene una puntuación total de 76,9 puntos sobre 100 en una valoración que revisa anualmente los sistemas energéticos nacionales y tiene en cuenta tres variables diferenciadas: la seguridad energética, la equidad energética y la sostenibilidad de los mismos.

 

El informe ha sido elaborado este año y acaba de ser publicado, aunque hace referencia a los datos de 2020, enmarcados en una perspectiva histórica que revisa la evolución de los sistemas energéticos de los países analizados. De este modo y coincidiendo con el ejercicio marcado por la pandemia, el sistema energético español se sitúa en el top 10 mundial, cuando un año antes no pasaba del decimoquinto puesto.

La variable de la seguridad energética refleja la capacidad de cada país para hacer frente a la demanda energética actual y futura; la equidad hace referencia a la habilidad de cada sistema para garantizar el acceso asequible a la energía para uso doméstico y comercial y, finalmente, la variable de la sostenibilidad mide el ritmo de transición de los sistemas energéticos nacionales hacia la disminución del daño medioambiental y la mitigación de su impacto en el cambio climático.

Ranking en sostenibilidad energética

Dominio europeo en el ranking

De nuevo en esta edición, el ranking global vuelve a estar dominado por los países de la OCDE, con la región europea a la cabeza que aglutina 11 de los primeros 14 puestos. Se reconoce así la agenda energética europea, firmemente orientada a la sostenibilidad en detrimento de los combustibles fósiles. En un año marcado por un importante descenso de la demanda energética -con bajadas de un 21 % en Italia, un 19 % en Francia o un 17 % en España-, las energías renovables han ganado terreno en el continente, generando hasta el 38 % de la electricidad consumida y superando por primera vez al carbón y al gas como principal fuente de generación eléctrica.

España obtiene la máxima nota tanto en materia de seguridad como de sostenibilidad de su sistema energético – evaluados con la A, que se otorga al 25 % de países mejor valorados-, obteniendo éste una valoración más baja en términos de equidad de acceso -en este caso con la B, concedida a los países entre el 25 % y el 50 % de los países mejor valorados-. El informe constata también que este ejercicio puede suponer un punto de inflexión para la reconfiguración del sistema energético mundial, ya que analiza un escenario en pleno proceso de transformación que, con grandes diferencias entre regiones, avanza con paso firme hacia la descarbonización y la transición energética inclusiva.