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Energía

El Borrador de Real Decreto sobre autoconsumo “consagra” el “impuesto al sol”, aunque le cambia el nombre

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El Borrador del Real Decreto salió a la luz a finales de la semana pasada

Una cosa pueden tener ya clara aquellos que han apostado por el autoconsumo como alternativa a la generación tradicional de energía: continuarán pagando un peaje por el hecho de acogerse a esta modalidad. Según el borrador de real decreto que el Gobierno remitió la semana pasada a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, el autoconsumo seguirá pagando lo que ahora se conocerá como “cargo por autoconsumo”, con el objetivo de cubrir los costes de balance de su propia actividad. No lo llama “peaje de respaldo” –o “impuesto al sol”, como se ha conocido desde que la revista Forbes lo bautizara así- pero mantiene un cargo “por otros servicios al sistema”, que impedirá que el autoconsumo sea económicamente viable. No obstante, el consumidor no tendrá que pagar el coste de redes por la energía autoconsumida, en el caso de que no realice uso alguno de la red. En concreto lo que el proyecto de Real Decreto hace es diferenciar entre ese peaje para costear las redes, que sólo tendrá que pagar cuando vierta electricidad a la red o la reciba de ella, de esos “otros servicios”, que servirán para cubrir el déficit de tarifa o las propias primas a las renovables, entre otros. Pero se mantiene la consideración sobre la energía autoconsumida, en lo referente a que “se beneficia del respaldo del sistema, aun cuando no consuma energía del mismo”.

El Real Decreto ofrece dos opciones, la primera de ella llamada suministro con autoconsumo, referida a las instalaciones de menos de 100 kW de potencia, que no podrán acogerse a las tarifas reguladas gubernalmente y tendrán dos contadores, uno para medir la energía generada y otro para los consumos de la red, sin que haya retribución por la energía vertida a la red. Pagarán los costes fijos y variables asociados al sistema eléctrico, así como el peaje por cada kWh que produzcan, en función de su potencia eléctrica y el periodo horaria en el que produzcan.

La otra alternativa es llamada producción con autoconsumo, y diferencia entre instalaciones menores y mayores de 100 kW. Ambas pagan los costes asociados al sistema eléctrico y tampoco podrán acogerse a la tarifa regulada por el Gobierno. El propietario del sistema tendrá dos contadores bidireccionales y, los segundos, podrán tener otro más. Aquí el cargo por servicios diferencia entre una similar a la modalidad anterior, orientada a cada kWh generado y otra para cada kW de potencia de la instalación de autoconsumo.

La normativa beneficia especialmente a los territorios insulares, como ya subrayó la semana pasada el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, que aseguró que el autoconsumo tenía “mucho sentido” en lugares como Canarias. En la memoria del análisis del impacto normativo se señala que un consumidor que instalara un planta de generación para este uso tendría un ahorro de entre 15 y 40 euros por megavatio hora (MWh) consumido, en función del peaje de acceso que le sea de aplicación.

Y también ofrece otro ejemplo, que consiste en la implantación de 10 MW de potencia fotovoltaica, con una media de funcionamiento de 1.600 horas, podría significar un ahorro para el sistema de hasta 30 euros por MWh en Baleares y de más de 100 euros MWh en Canarias.

Tasa para sistemas de almacenamiento con baterías

Además, el Borrador incluye también una nueva tasa para aquellos usuarios que se conecten a la red y tengan sistemas privados de almacenamiento de energías renovables. Con la nueva norma, no solo no se podrá recurrir a baterías como la que acaba de presentar la compañía americana Tesla, sino que además se recibirá una penalización por los sistemas de almacenamiento que ya llevan incorporados los nuevos paneles solares, cuyo uso sólo se podrá contemplar cuando la instalación sea totalmente aislada, sin que exista conexión a la red alguna.