Economía
La guerra en Oriente Medio pone en riesgo más del 32 % del suministro de aluminio en España, según la AEA
La Asociación Española del Aluminio ha advertido del grave impacto que el conflicto en Oriente Medio está teniendo sobre la cadena de suministro global de aluminio, situando a la industria española en un escenario de alto riesgo de desabastecimiento. Según la entidad, más del 32 % del suministro de aluminio primario en España se encuentra actualmente comprometido o bajo amenaza directa y la industria alerta de un posible desabastecimiento a corto plazo tras la paralización de producción en el Golfo y el colapso logístico en el Estrecho de Ormuz
El deterioro de la situación geopolítica, tras el inicio de las hostilidades en Irán, ha afectado de forma significativa a los principales centros de producción del Golfo Pérsico. La paralización de operaciones en instalaciones clave y la declaración de fuerza mayor por parte de grandes productores han retirado del mercado más de 2,3 millones de toneladas de capacidad productiva, una cifra que podría escalar hasta los 6 millones de toneladas de aluminio primario en la región. Este impacto resulta especialmente crítico para Europa, que en los últimos años ha incrementado su dependencia de las importaciones tras el cierre progresivo de plantas de producción. Según datos de Eurostat, la Unión Europea importó en 2024 cerca de 5,82 millones de toneladas de aluminio primario, frente a exportaciones de apenas 0,26 millones, consolidándose como un importador neto estructural.
El 22,9 % de las importaciones provienen de países del Golfo Pérsico
En el caso de España, la exposición al Golfo es especialmente elevada. Aproximadamente el 22,9 % de las importaciones de aluminio primario procede de países como Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar y Arabia Saudí, regiones directamente afectadas por la inestabilidad actual. Aunque Omán mantiene su actividad, su capacidad resulta insuficiente para compensar la pérdida de suministro. A este escenario se suma la reducción de importaciones procedentes de Rusia, derivada de las sanciones impuestas por la Unión Europea tras la invasión de Ucrania. En conjunto, la AEA estima que el 32,4 % de las importaciones españolas está actualmente prohibido o en riesgo extremo, sin alternativas inmediatas en el mercado internacional.
La situación se ve agravada por el colapso logístico en el Estrecho de Ormuz, que ha incrementado significativamente los costes de transporte, las primas de seguro y los tiempos de tránsito. Para la industria transformadora, este contexto elimina la capacidad de previsión de costes y anticipa tensiones en el suministro a muy corto plazo. El sector del aluminio en España, considerado estratégico, genera una facturación superior a 4.400 millones de euros y emplea a cerca de 17.000 trabajadores. Como tercer mayor transformador de Europa, su actividad es clave para industrias como la automoción, la construcción, la defensa y las energías renovables.
No obstante, la industria afronta una “tormenta perfecta” marcada por la debilidad estructural del suministro europeo, la presión geopolítica en Ucrania y Oriente Medio, el endurecimiento de políticas comerciales en mercados internacionales y la creciente competencia de países con sobrecapacidad productiva. Ante este escenario, la Asociación Española del Aluminio alerta de la urgencia de adoptar medidas que refuercen la seguridad de suministro y la competitividad industrial, en un contexto donde la disponibilidad de materias primas críticas se ha convertido en un factor determinante para la estabilidad económica y productiva.
