Conecta con nosotros

Productos

Facel vuelve a alertar sobre la “merma de la rentabilidad y competitividad de la industria española” por la crisis energética

Publicado

el

Los fabricantes de cables vuelven a alertar sobre la merma la rentabilidad y competitividad de la industria española

“La incapacidad del sistema español para atenuar los incrementos del coste de la energía sitúa a la industria española en desventaja respecto a la industria de otros países, lo que limita nuestra capacidad de exportación y nos hace más vulnerables a la llegada de importadores desde países no tan preocupados por la transición energética y la sostenibilidad, afectado por supuesto al nivel de competitividad de nuestras empresas y por ende, a una situación de ralentización del mercado”. Ésta es una de las principales conclusiones que Facel, Asociación Española de Fabricantes de Cables y Conductores Eléctricos y de Fibra Óptica, enumera en su último comunicado, que alerta de la situación que provoca la crisis energética en la industria y como los “costes disparatados” de la energía suponen un problema que “merma la rentabilidad y competitividad de la industria española, además de ser el elemento más determinante en disparar al alza la inflación”.

 

Facel muestra su preocupación por este aumento sostenido de los costes de la energía eléctrica y otras materias primas, “que no sólo se mantiene desde el segundo semestre 2021, sino que además ha contribuido al incremento del IPC del 6,5 % a finales del 2021 en España al actual 10,4 % a finales de agosto”, y añaden que “en el caso de nuestro sector, el aumento del coste del mercado mayorista de electricidad ha sido muy relevante, no sólo en los costes productivos, sino también en el coste de transformación de los metales conductores donde la energía eléctrica se utiliza de modo intensivo en la producción del alambrón de cobre y aluminio”. El incremento significativo de los materiales estratégicos empleados en la fabricación puede observarse en los gráficos adjuntos a esta información, todos ellos de fuentes externas y reconocidas.

 

Los materiales plásticos, por ejemplo, desvinculados de la evolución de la cotización del petróleo, han experimentado tanto problemas de aprovisionamiento como aumentos de costes similares a los de los metales, con incrementos del 40,5 % en el caso del PVC. Además, la fuerte demanda ha provocado tensiones en su suministro que aún continúan.

Incremento medio del precio del PVC del 40,5% desde julio 2021

En lo que se refiere a la energía y pese a la regulación del Tope al precio del Gas, el coste se ha incrementado por diez en los últimos catorce meses. Facel ha reiterado peticiones a las distintas administraciones para que “entiendan que para operar en los mercados internacionales en condiciones de igualdad, la energía en España tiene unos costes disparatados bastante por encima de la media europea y esta problemática merma la rentabilidad y competitividad” de nuestra industria. Ese incremento del coste energético es del 348,8 % desde principios de 2021 y hasta mayo de este año y el citado Tope al Gas no ha evitado que siga creciendo. En concreto, desde el 15 de junio a finales de agosto, el precio sin tope se ha incrementado un 124 %, de los 238€/MWh a los 533 €/MWh, mientras que el precio topado lo ha hecho un 116 %, desde los 225€/MWh a los 486 €/MWh, según aseguran desde Facel, que también señalan como preocupante la subida de costes del transporte de mercancías.

Precio medio del mercado mayorista de la electricidad

La asociación concluye que “además de las ya sabidas crisis geopolíticas de este 2022 y las diferentes subidas de tipo de interés, las dificultades de disponibilidad y escasez de materiales conjuntamente al aumento de los costes energéticos y la robustez de la demanda han provocado una espiral inflacionista de los principales materiales utilizados en nuestros procesos productivos, situando a la economía española y más específicamente al sector eléctrico y del cable en un contexto difícil de gestionar que impacta obviamente, a todos los integrantes de la cadena de valor llegando hasta al usuario final”. Y creen que en ese contexto es cuestión de tiempo que “acabe por afectar al nivel demanda del mercado, eléctrico u otros, y conduzca a nuestra economía durante los próximos años a una situación de mayor inflación todavía, combinada con un crecimiento real moderado”.