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Vehículos eléctricos en poste de recarga. El gobierno quiere reducir impuesto matriculación

Las matriculaciones de turismos eléctricos se incrementaron un 111% hasta septiembre, superando las 7.400 unidades. Solo durante el mes pasado, aumentaron un 63%, pero apenas representan el 0,9% del total de matriculaciones de turismos. En un análisis por canales se comprueba que es la empresa la que mayor esfuerzo está llevando a cabo para introducir estos modelos en el parque, el 59% de los turismos eléctricos matriculados hasta septiembre se destinaron a flotas, con 4.428 unidades, lo que supone un incremento del 94% con respecto a septiembre del pasado año.

El canal particular, por su parte, registró un incremento acumulado del 145%, con 2.587 unidades; aunque las matriculaciones de turismos eléctricos en septiembre sumaron tan solo 268 unidades (+66,5%). En este sentido, el elevado precio de adquisición hace que, de momento, no sea una opción de movilidad apta para todos los bolsillos, lo que frena su popularización.

El canal de renting es el más desfavorecido en septiembre en términos de volumen, con tan solo 26 turismos eléctricos matriculados (+550%), si bien en lo que va de año, acumulan un crecimiento del 129%, con 455 unidades matriculadas. El diseño del Plan Moves, que obliga a achatarrar un vehículo de más de 10 años para acceder a las ayudas perjudica a este canal, ya que no disponen de esta “moneda de cambio”.

Si tenemos en cuenta que la legislación comunitaria establece que el 95% de todos los vehículos que matricule cada fabricante en Europa en 2020 deberá emitir de media 95 gramos de CO2 por kilómetro en vez de los 130 gramos de CO2 actuales, un fabricante que en 2020 matricule 100.000 vehículos y supere tan solo 1 gramo de CO2 esa media, tendrá que hacer frente a una multa de 9.025.000 de euros, multiplicando esa suma por cada gramo adicional; lo que significa que tendrán que impulsar la matriculación de eléctricos para poder compensar las emisiones, dado que estos vehículos suman 0g/CO2.

Para los responsables de las asociaciones Aedive y Ganvam, “la legislación europea supone un reto para la automoción, pero también un impulso para posicionar la movilidad eléctrica y con ello las inversiones que los fabricantes están realizando en sus líneas de montaje y que permitirá acelerar en los próximos años la cuota de mercado de vehículos eléctricos, que en la última década ha experimentado una senda de crecimiento continuada pero con cifras muy pequeñas”. Y consideran también que “el objetivo de lograr 5 millones de vehículos eléctricos en 10 años es posible, siempre y cuando se acompañe de medidas gubernamentales enfocadas a una fiscalidad verde bajo el criterio de quien contamina, paga, un plan de incentivos ambicioso para acompañar a los esfuerzos de la industria y actuaciones que incentiven el achatarramiento y la renovación de parque con vehículos ecoeficientes”.